Carbono biogénico en el inventario GHG: cuándo contabilizar las emisiones de biomasa y cuándo excluirlas
Por Equipo de Ingeniería Certex Innova
Las calderas de biomasa, el biogás de digestores y los combustibles de origen vegetal tienen una característica que los diferencia de los combustibles fósiles: el CO₂ que emiten pertenece al ciclo biogénico. El GHG Protocol y la ISO 14064-1 obligan a cuantificar esas emisiones, pero en una partida separada del total de GEI. Entender cuándo un kilogramo de CO₂ es «biogénico», cuándo se trata igual que uno fósil y qué documentación acredita la sostenibilidad de la biomasa evita observaciones que retrasan la verificación y la inscripción en el Registro MITECO.
Qué es el carbono biogénico y por qué el inventario lo distingue
El carbono biogénico es el CO₂ que circula activamente en la biosfera: las plantas lo fijan durante la fotosíntesis y lo liberan al descomponerse o quemarse. Es distinto del carbono fósil, secuestrado durante millones de años y que se incorpora al ciclo activo al quemar petróleo, gas natural o carbón mineral.
El GHG Protocol Corporate Standard establece que las emisiones de CO₂ biogénico no se incluyen en el total de GEI del inventario corporativo, pero deben declararse en una partida diferenciada. La lógica: si la biomasa procede de fuentes gestionadas de forma sostenible, la reabsorción de ese CO₂ en nueva vegetación compensa, a largo plazo, la emisión al quemarse. La condición clave es «sostenible»; el estándar no la define por sí mismo, sino que remite a criterios normativos o a certificaciones independientes.
La ISO 14064-1:2018 concreta el mismo requisito: tanto las emisiones biogénicas como las remociones biogénicas deben reportarse de forma independiente, sin mezclarlas con la columna de GEI fósiles y GEI no-CO₂.
Las fuentes biogénicas más comunes en un inventario corporativo son:
- Combustión de pellets, astillas, residuos agrícolas o biomasa forestal en calderas de calor o cogeneración.
- Biogás producido en digestores anaeróbicos de residuos orgánicos, lodos de depuradora o purines.
- Biolíquidos (aceite vegetal, FAME, aceite de palma) empleados como combustible en calderería o transporte.
- Residuos de proceso orgánicos aprovechados energéticamente.
- Metano de vertedero biogénico quemado en antorcha o en turbina.
Cómo estructurar la partida biogénica en el inventario
El cálculo es el mismo que para cualquier Scope 1: actividad × factor de emisión de CO₂. La diferencia está en el destino del resultado.
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1
Columna fósil (Scope 1 total)
Aquí van gas natural, gasóleo, GLP, carbón mineral y cualquier combustible de origen fósil. Su suma alimenta el total de GEI que aparece en los indicadores del inventario y en las métricas de intensidad.
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2
Columna biogénica (Scope 1 biogénico)
Los factores de emisión de biomasa publicados por MITECO incluyen el valor de CO₂ correspondiente. El resultado va a esta columna separada. En el informe de sostenibilidad o en la ficha del Registro MITECO aparece como «emisiones biogénicas de CO₂» o «CO₂-biog».
El punto que más consultas genera en auditoría son las calderas de cofiring, donde biomasa y gas natural se mezclan en proporciones variables. En ese caso es imprescindible desagregar el consumo de energía por tipo de combustible, aplicar el factor correspondiente a cada fracción y asignar cada resultado a su columna. Los contadores de flujo separados o las especificaciones de mezcla del suministrador son la evidencia documental estándar. Una factura que indica solo «combustible» sin distinguir fracción biogénica obliga a aplicar un supuesto documentado que el auditor examinará con detalle.
Cuándo el origen biogénico no exime de incluir la emisión en el total
La exclusión del CO₂ biogénico del total de GEI tiene límites. Tres casos exigen tratar las emisiones de origen biológico como cualquier otro GEI:
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1
Biomasa de origen no sostenible
Si el suministro procede de deforestación o de extracción forestal sin regeneración equivalente, el ciclo biogénico no se cierra: hay un incremento neto de carbono atmosférico. En ese caso el CO₂ de la combustión debe contabilizarse igual que el fósil. La acreditación de sostenibilidad —certificación FSC o PEFC para biomasa forestal, o los esquemas aprobados bajo la normativa de energías renovables para biocombustibles— es la evidencia que permite la exclusión. Sin ella, el auditor puede objetar la clasificación como biogénico.
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2
Metano biogénico
El CH₄ procedente de digestión anaeróbica o de vertederos tiene origen biológico, pero su potencial de calentamiento global es muy superior al del CO₂. El GHG Protocol establece que el metano —de cualquier origen— se convierte siempre a CO₂ equivalente y se incluye en el total del inventario. Una planta de biogás con fugas de CH₄ no combustionado tiene un impacto real en el inventario aunque el gas tenga origen orgánico.
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3
N₂O de instalaciones de tratamiento biológico
El óxido nitroso generado en procesos de compostaje, en estaciones depuradoras o en instalaciones de tratamiento de aguas tiene origen biogénico pero no recibe trato diferencial. Se cuantifica con el GWP del N₂O y se suma al total de Scope 1, igual que el N₂O procedente de la combustión de fósiles.
Qué revisa el verificador en las partidas biogénicas
Los auditores acreditados bajo ISO 14064-3 siguen un protocolo sistemático cuando encuentran fuentes biogénicas en el inventario. Los puntos de revisión más habituales son:
Trazabilidad del combustible. El verificador solicitará facturas, albaranes o certificados de entrega que identifiquen el tipo de biomasa y, cuando aplique, certificaciones de sostenibilidad. Sin esa cadena documental, la exclusión del total de GEI queda como observación pendiente de subsanación.
Segregación fósil/biogénico en cofiring. Si el inventario declara una columna biogénica pero la única fuente de datos es una factura de combustible mixto sin desglosar, el auditor solicitará el cálculo de la fracción biogénica y la metodología aplicada. Un libro de registro de consumos que diferencie tipo de combustible por período es la mejor evidencia.
Control de fugas de CH₄. En instalaciones de biogás o digestores, el verificador comprueba si existe medición de fugas o si se ha aplicado un factor de fuga conservador. No documentar las fugas de metano cuando hay conducciones de biogás es el error más frecuente en este tipo de instalaciones, y puede alterar el total de Scope 1 de forma significativa.
Consistencia entre Scope 1, Scope 2 y Scope 3. El auditor verifica que la energía consumida internamente como biogás no aparezca también en Scope 2 como electricidad adquirida, y que los biocombustibles declarados en Scope 1 no generen doble conteo con categorías de Scope 3 relacionadas con el suministro de combustibles.
Cuando el inventario se prepara con una plataforma que gestiona la distinción entre GEI fósiles y biogénicos, la exportación del expediente incluye ya las partidas desagregadas, lo que reduce el tiempo de revisión documental del verificador.
Implicaciones para el reporting CSRD y el Registro MITECO
El ESRS E1, el estándar climático de la CSRD, requiere que las empresas informen de sus emisiones brutas absolutas de Scope 1, 2 y 3, y de forma separada las emisiones biogénicas de CO₂. Para empresas con fuentes biogénicas materiales no es un datapoint optativo: omitirlo cuando se opera una caldera de biomasa es una inconsistencia que el auditor de aseguramiento documentará.
En el Registro MITECO la lógica es análoga: las emisiones biogénicas se incluyen en el expediente en partida separada, usando los factores de la tabla oficial del Ministerio. Los factores para biomasa sólida, biogás y biolíquidos están disponibles en esa tabla con la distinción explícita respecto a los fósiles.
Si la empresa persigue el sello «Reduzco» de MITECO y parte de la estrategia de descarbonización consiste en sustituir gas natural por biomasa certificada, la demostración de reducción debe apoyarse en la comparación de las emisiones fósiles entre ejercicios, no en el total combinado. Mezclar las dos columnas puede hacer que el expediente refleje una reducción aparente que no corresponde a la mejora real del perfil fósil.
Preguntas frecuentes
- ¿Las emisiones biogénicas aparecen en la huella oficial que publico?
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Sí, deben aparecer, pero en una línea aparte. El total de GEI del informe o del sello MITECO incluye únicamente los GEI fósiles y los GEI de origen biogénico sin tratamiento especial (CH₄, N₂O). El CO₂ biogénico se reporta como información adicional; no se suma al total ni entra en el cálculo de indicadores de intensidad por defecto.
- ¿El biogás de nuestra planta de tratamiento cuenta en Scope 1?
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La combustión controlada de biogás genera CO₂ biogénico, que va a la partida separada. Las fugas de CH₄ que se producen antes de la combustión —por conducciones, válvulas o purgas— sí se contabilizan en el total de Scope 1 porque el metano tiene un potencial de calentamiento global elevado con independencia de su origen biológico.
- ¿Cómo afecta esto a un objetivo SBTi o net zero?
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La iniciativa SBTi tiene criterios específicos para el tratamiento de las emisiones biogénicas en los objetivos de reducción. En líneas generales, el objetivo se establece sobre las emisiones fósiles y los GEI biogénicos de origen no sostenible. La sustitución de combustibles fósiles por biomasa certificada puede acreditar reducción real siempre que se documente la cadena de custodia y la sostenibilidad del suministro.
- ¿Los biolíquidos se tratan igual que la biomasa sólida?
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Sí, aplica el mismo principio: el CO₂ de la combustión va a la columna biogénica. Las diferencias están en los factores de emisión específicos y en los requisitos de certificación de sostenibilidad, que para biolíquidos usados como combustible están regulados por la normativa europea de energías renovables. El auditor verificará que el biolíquido cumple los criterios de sostenibilidad del marco aplicable.
- ¿Qué certificaciones de sostenibilidad de biomasa acepta el verificador?
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Los verificadores acreditados por ENAC trabajan con los criterios del GHG Protocol y la ISO 14064-3. Para biomasa forestal, las certificaciones FSC y PEFC son ampliamente reconocidas. Para biolíquidos y biogás, los esquemas aprobados bajo la directiva de energías renovables son la referencia habitual. En ausencia de certificación formal, el auditor puede aceptar declaraciones del suministrador con trazabilidad verificable, pero la incertidumbre asociada es mayor y puede quedar reflejada en el informe de verificación.
- Tenemos una caldera mixta de gas y biomasa. ¿Cómo desagregamos?
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Lo ideal es disponer de contadores de flujo separados por tipo de combustible o de especificaciones técnicas de la mezcla por período de facturación. Si eso no es posible, se puede aplicar la proporción declarada por el suministrador y documentarla como estimación con la fuente correspondiente. En todos los casos el auditor valora la calidad del dato, la incertidumbre resultante y si el supuesto es conservador.
- ¿El CO₂ absorbido por nuestras plantaciones propias puede compensar las emisiones biogénicas?
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Las remociones —absorción de CO₂ por masas forestales o cultivos propios— se reportan bajo GHG Protocol como información adicional en una línea de remociones separada. No se pueden restar directamente del total de emisiones del inventario corporativo estándar. Para reclamar una remoción acreditable se necesita una metodología verificada y verificación independiente; el GHG Protocol Land Sector and Removals Guidance es el documento de referencia.
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