Fichas CAE para frío industrial: cómo aplicar las fichas IND en cámaras frigoríficas y compresores
Por Equipo de Ingeniería Certex Innova
Las instalaciones de frío industrial —cámaras de conservación, túneles de congelación y salas de proceso a temperatura controlada— son los equipos de mayor consumo eléctrico en la industria agroalimentaria y en las plataformas logísticas refrigeradas. El sistema CAE contempla, dentro de las fichas del sector industrial, actuaciones específicas sobre compresores, envolvente de cámaras e iluminación que permiten certificar el ahorro real y convertirlo en ingresos con el sujeto obligado. Saber qué actuación encaja en qué ficha, qué datos necesita el verificador y cómo evitar los errores que más frecuentemente devuelven el expediente es el punto de partida para un proyecto CAE en frío industrial que cierre en plazo.
Por qué el frío industrial concentra el mayor potencial de ahorro en el catálogo IND
Los sistemas de refrigeración industrial operan de forma continua, veinticuatro horas al día, trescientos sesenta y cinco días al año. Una cámara de conservación en un almacén logístico puede consumir entre 400 y 1.200 MWh de electricidad al año, dependiendo de su tamaño, del nivel de aislamiento y de la antigüedad de los compresores. En instalaciones con equipos que llevan más de doce o quince años en servicio, la eficiencia energética ha caído significativamente respecto a los modelos actuales: un compresor de tornillo o de pistón instalado a principios de los años 2000 puede consumir entre un 25 y un 35 % más de electricidad que un equipo equivalente moderno con variador de frecuencia integrado.
Esa brecha es exactamente lo que el sistema CAE mide y certifica: el delta entre el consumo del equipo antiguo y el del equipo nuevo, validado por un verificador independiente. En instalaciones de frío industrial, ese delta suele ser lo suficientemente alto como para que el proyecto sea viable sin inversión neta por parte del propietario cuando el valor de los certificados cubre la mayor parte del coste de la instalación nueva.
Las actuaciones que generan más certificados de ahorro en frío industrial son, por orden de magnitud habitual:
-
1
Sustitución de compresores de refrigeración
Es la actuación con mayor potencial en instalaciones maduras. Los compresores representan entre el 60 y el 80 % del consumo eléctrico de una cámara. Sustituir un compresor antiguo de capacidad fija por uno moderno con variador de frecuencia reduce el consumo en el rango del 20 al 30 % en condiciones de carga parcial, que es la situación habitual durante la mayor parte del año.
-
2
Instalación de variadores de frecuencia en compresores existentes
Cuando el compresor está en buen estado pero carece de variador, instalarlo sin cambiar el equipo puede ser suficiente para obtener un ahorro significativo a un coste menor que la sustitución completa. El variador adapta la velocidad del motor a la demanda real de frío en cada momento, eliminando el consumo a plena carga cuando la cámara no lo requiere.
-
3
Mejora del envolvente de la cámara
El aislamiento deteriorado, las juntas de puertas gastadas o la ausencia de vestíbulo de temperatura generan entradas de calor que obligan a los compresores a trabajar más horas y a mayor régimen. Mejorar el envolvente reduce la carga térmica y, por tanto, el consumo de los compresores. Es una actuación menos llamativa que la sustitución de equipos pero con un período de amortización corto cuando el deterioro es severo.
-
4
Sustitución de iluminación en cámaras frigoríficas
Las luminarias fluorescentes en cámaras de baja temperatura tienen un rendimiento lumínico que cae con el frío, generan calor residual que añade carga al compresor y tienen una vida útil corta. La sustitución por LED certificado para bajas temperaturas mejora la eficiencia lumínica, reduce el calor interno y baja el consumo directamente.
Qué fichas del catálogo IND aplican a cada actuación
El catálogo de fichas CAE se organiza por sector de aplicación: AGR (agroalimentario y agricultura), IND (industria), RES (residencial), TER (terciario), TRA (transporte) y APE (alumbrado público exterior). Las instalaciones de frío industrial en plantas de producción o almacenes logísticos caen, en la mayor parte de los casos, bajo el sector IND.
El catálogo IND cubre mejoras en sistemas motorizados, climatización industrial y procesos de producción. La sustitución de compresores de refrigeración encaja en las fichas de mejora de equipos de compresión y de motores de alta eficiencia, según la tipología del equipo y del gas refrigerante. La instalación de variadores de frecuencia en motores industriales tiene fichas propias dentro del catálogo IND que son directamente aplicables a los compresores de refrigeración siempre que el equipo cumpla los parámetros técnicos que la ficha establece.
Para la iluminación en cámaras frías, el encaje depende del contexto. En plantas de producción y almacenes logísticos con uso industrial, la ficha IND de alumbrado es la aplicable. Si el espacio refrigerado forma parte de un establecimiento de venta al público o de un edificio de uso terciario, las fichas TER son las correctas. La distinción importa: una mala clasificación sectorial puede llevar el expediente a observaciones que se resuelven sólo cambiando la ficha, con el consiguiente retraso en la obtención de los certificados.
Para las actuaciones sobre el envolvente de la cámara —paneles de aislamiento y puertas—, la situación es más matizada. Si el alcance es exclusivamente la mejora del aislamiento sin intervención en los equipos activos, puede ser necesario acudir a metodología de medida y verificación (M&V) en lugar de ficha simplificada, porque las fichas estandarizadas del catálogo IND están orientadas a equipos con parámetros de consumo medibles de forma directa.
Antes de iniciar el expediente, conviene contrastar con el organismo verificador qué ficha resulta aplicable en función de la tipología concreta del equipo, del gas refrigerante y del perfil de uso de la instalación. El catálogo CAE se actualiza periódicamente y algunas fichas tienen condiciones de aplicabilidad que no están completamente explicitadas en su texto. Un verificador con experiencia en frío industrial puede evitar que el expediente vuelva con observaciones por haber aplicado la ficha incorrecta.
Cómo se calcula el ahorro: parámetros clave y fuentes de datos
El cálculo del ahorro en frío industrial depende de dos factores principales: el consumo de referencia (baseline) antes de la actuación y el consumo previsto después. La elección entre ficha simplificada y metodología M&V condiciona cómo se obtienen esos datos.
Ficha simplificada
Con ficha estandarizada, el ahorro se calcula con los parámetros que la ficha recoge: potencia del equipo a sustituir, horas de operación anuales estimadas y factor de reducción del consumo que incorpora la propia ficha según el tipo de mejora. La ventaja es que el proceso de cálculo y verificación es más rápido y menos costoso. La desventaja es que el ahorro calculado puede quedar por debajo del ahorro real si la instalación de partida está en una situación especialmente desfavorable, con equipos muy ineficientes o instalaciones con alta carga de calor infiltrado.
Medida y verificación
Cuando la ficha simplificada no encaja o el promotor quiere capturar todo el potencial de ahorro, la alternativa es la metodología M&V. El promotor instala equipos de medida antes de la actuación, registra el consumo real durante un período representativo y define el baseline con datos propios. Tras la actuación, la medición se repite y el ahorro es la diferencia entre ambos perfiles, ajustada por variables de temperatura exterior y de producción. La M&V genera más certificados cuando la instalación de partida es muy ineficiente, pero añade coste y plazo al expediente.
Para instalaciones de refrigeración industrial con compresores en ciclo continuo, los datos que el verificador habitualmente requiere son: consumo mensual de electricidad segregado por circuito de refrigeración o por subcontador, temperatura de diseño de la cámara, temperatura media exterior del emplazamiento, volumen de la cámara, tipo y potencia de los compresores y horas de operación anuales documentadas.
Caso práctico: plataforma logística con cámaras de conservación y congelación
La empresa Beta Logística opera un centro de distribución con dos cámaras: una de conservación a 4 °C de 1.500 m² y una de congelación a −22 °C de 800 m². Los compresores de ambas cámaras tienen catorce años de antigüedad y funcionan a capacidad fija, sin variador de frecuencia.
El consumo eléctrico conjunto de los circuitos de refrigeración es de 980 MWh al año, con un coste energético específico de este circuito que supera los 150.000 euros a los precios actuales.
Una ESE (empresa de servicios energéticos) propone sustituir los compresores por equipos modernos con variador de frecuencia y gas refrigerante de bajo GWP. La ESE aplica ficha IND para los compresores de la cámara de conservación y metodología M&V para los de la cámara de congelación, donde el perfil de operación a temperatura muy baja hace que el ahorro real sea mayor que el que la ficha simplificada recoge.
El ahorro calculado total asciende a 245 MWh al año. La vida útil de la actuación establecida en el expediente es de quince años para los equipos de conservación y doce para los de congelación, por las condiciones de operación más exigentes en este segundo circuito. El volumen total de CAE que genera el expediente supera los 2.500 certificados.
La ESE negocia el precio con el sujeto obligado con el que tiene acuerdo previo. El valor obtenido por los certificados cubre el 80 % de la inversión en equipos, lo que permite a Beta Logística financiar el resto con el ahorro en factura de electricidad durante los primeros meses de operación. El expediente completo se documenta antes de iniciar la obra, siguiendo el proceso descrito en la guía de cómo preparar el expediente CAE.
Preguntas frecuentes
- ¿Una cámara frigorífica en un supermercado también usa fichas IND?
-
Los supermercados y establecimientos de venta al público se clasifican en el sector terciario (TER), no en el industrial. La distinción depende de la actividad principal del establecimiento. Para plantas de producción, almacenes logísticos y centros de distribución con instalaciones de frío de uso industrial, el sector IND es el aplicable. Para el comercio minorista, se deben revisar las fichas TER y confirmar con el verificador cuál es la correcta antes de iniciar el expediente.
- ¿Es necesario instalar subcontadores antes de la actuación?
-
Con ficha simplificada no es obligatorio, aunque disponer de subcontadores que midan el consumo específico del circuito de refrigeración fortalece la documentación del baseline. Con metodología M&V, los equipos de medida son indispensables: deben instalarse antes de ejecutar la actuación, durante el período de medición de referencia. El verificador no puede validar el baseline si los datos de consumo proceden exclusivamente de estimaciones sin medición directa.
- ¿El tipo de gas refrigerante afecta al cálculo del ahorro CAE?
-
El gas refrigerante determina el rendimiento termodinámico del sistema y, por tanto, la potencia que consume el compresor para un mismo efecto frigorífico. El cambio a un refrigerante moderno de bajo GWP puede aportar mejoras de eficiencia adicionales que la ficha simplificada no siempre recoge en su totalidad. En esos casos, la M&V captura el ahorro real con más fidelidad. El tipo de gas también condiciona el mantenimiento posterior y las obligaciones del operador en materia de gases fluorados.
- ¿Cuánto tarda en obtenerse el certificado CAE tras la finalización de la obra?
-
Un expediente bien preparado, con toda la documentación ordenada antes de iniciar la actuación, puede obtener la validación del verificador en cuatro a seis semanas tras finalizar la obra. Si el expediente requiere subsanaciones, el plazo se alarga. El contrato con el sujeto obligado debe estar firmado antes de que comience la actuación: no es posible presentar un expediente para una obra ya ejecutada sin contrato previo.
- ¿Puede el propietario del almacén actuar como promotor si lo arrienda a un tercero?
-
Depende de quién controla el consumo energético. Si el arrendatario gestiona directamente las instalaciones de frío y paga la factura de electricidad, él sería el promotor natural del expediente CAE. Si el propietario ha incluido en el contrato de arrendamiento el mantenimiento de las instalaciones frigoríficas y controla el consumo, puede actuar como promotor. Esta distinción debe quedar clara en el contrato CAE con el sujeto obligado y en la documentación del expediente para que el verificador no plantee observaciones sobre la legitimación del promotor.
- ¿La mejora del aislamiento de las cámaras genera CAE por sí sola?
-
El aislamiento no es un equipo con un parámetro de consumo directo, lo que dificulta su encaje en una ficha simplificada estándar. Cuando la mejora de aislamiento se combina con la sustitución de los compresores, se puede considerar el ahorro conjunto mediante M&V. Cuando es una actuación aislada, conviene verificar con el organismo de verificación si existe alguna ficha aplicable o si es necesario acudir a M&V desde el inicio del proceso.
- ¿Qué ocurre si el verificador no acepta la ficha IND seleccionada?
-
El verificador puede emitir observaciones si considera que la tipología de la actuación no encaja con la ficha aplicada. El promotor tiene entonces la opción de subsanar la documentación con argumentación técnica adicional, de cambiar a la ficha que el verificador considera correcta —si el ahorro calculado no varía sustancialmente— o de cambiar a M&V. Consultar con el verificador antes de redactar el expediente, y no solo al presentarlo, evita la mayor parte de estos escenarios y acorta el plazo total del proyecto.
Sigue leyendo
Contratos de rendimiento energético y CAE: cómo integrar la garantía de ahorro en el expediente de certificados
11 min de lectura
CAECAE para administraciones públicas y ayuntamientos: cómo monetizar las mejoras de eficiencia en instalaciones municipales
10 min de lectura
CAEAuditoría energética previa al CAE: cuándo es necesaria y qué información aporta al expediente
11 min de lectura