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Huella de carbono en el sector sanitario: cómo calcular las emisiones de hospitales y clínicas para el Registro MITECO

12 min de lectura

Por Equipo de Ingeniería Certex Innova

El sector sanitario combina fuentes de emisión muy variadas: calderas de vapor para la esterilización, climatización de quirófanos con requisitos de temperatura controlada, gases medicinales, flotas de ambulancias y equipos de diagnóstico de alta demanda eléctrica. Para hospitales, clínicas y centros de salud que quieren inscribirse en el Registro de Huella de Carbono de MITECO, el primer reto es mapear esas fuentes con el detalle suficiente para que el verificador ENAC pueda validarlas. El tipo de instalación y el modelo de gestión —pública o privada, con o sin subcontratas de lavandería y cocina— determina qué entra en el perímetro y qué queda fuera, y resolverlo bien desde el inicio evita tener que rehacerlo cuando el verificador ya ha empezado su trabajo.

El perfil de emisiones del sector sanitario

Los centros sanitarios se caracterizan por un consumo energético continuo que no se puede reducir sin afectar a la actividad asistencial. Un hospital opera las veinticuatro horas, trescientos sesenta y cinco días al año, con grandes demandas en climatización, agua caliente sanitaria, esterilización y equipos electromédicos. Esta base de carga constante hace que el Scope 2 eléctrico sea habitualmente la partida más relevante del inventario, seguida del Scope 1 de combustión de gas natural o gasóil en calderas.

Las emisiones del sector tienen tres características que conviene entender antes de diseñar el inventario.

Primera: intensidad energética por m² alta y resistente a la reducción. Los quirófanos, las UCI y las salas de diagnóstico requieren condiciones de temperatura, humedad y ventilación que el GHG Protocol obliga a incluir en el inventario sin excepciones. No hay margen para excluir un consumo porque sea «necesario para la actividad asistencial».

Segunda: fuentes de Scope 1 no obvias. El óxido nitroso (N₂O) se usa en procedimientos anestésicos y es un gas de efecto invernadero con un factor de calentamiento global de 265 veces el del CO₂ según el Cuarto Informe de Evaluación del IPCC, que es la fuente adoptada por MITECO. Si el hospital usa N₂O en quirófanos o salas de parto, esas emisiones van en Scope 1, y es frecuente que las primeras versiones del inventario las omitan por desconocimiento.

Tercera: emisiones fugitivas de refrigerantes. Los sistemas de climatización de salas limpias y quirófanos usan refrigerantes HFC. Las pérdidas de refrigerante —las llamadas emisiones fugitivas— van igualmente en Scope 1 y requieren un registro de consumo de refrigerante que el proveedor de mantenimiento debe documentar. Sin ese registro, el verificador señalará la partida como no acreditada.

Scope 1, Scope 2 y Scope 3: qué entra en cada alcance

Scope 1

El Scope 1 de un hospital o clínica incluye la combustión de gas natural, gasóil o GLP en calderas de vapor, calderas de agua caliente y grupos de cogeneración si los hay. También entran las emisiones fugitivas de gases refrigerantes en los sistemas de climatización de quirófanos, farmacia y otros espacios de temperatura controlada; el consumo de óxido nitroso en quirófanos y salas de parto; y la flota de vehículos propios: ambulancias, vehículos de transporte interno y maquinaria cuando la entidad paga el combustible.

El dato de partida es siempre la factura o el albarán de suministro. Para gas natural y gasóil, el Libro de Registro de Consumos de las instalaciones es la fuente primaria que el verificador pedirá. Para N₂O, la cantidad comprada al proveedor de gases medicinales durante el ejercicio, ajustada por las existencias de inicio y fin de año. Para refrigerantes, el registro de carga emitido por la empresa de mantenimiento de climatización, que en muchos casos es el mismo documento que exige el Reglamento de Equipos de Refrigeración.

Scope 2

El Scope 2 cubre el consumo eléctrico de todas las instalaciones incluidas en el perímetro: salas de hospitalización, quirófanos, resonancias magnéticas, TAC, aceleradores lineales si los hay, centros de proceso de datos internos y zonas comunes.

Para la modalidad location-based se aplica el factor de emisión del mix eléctrico español publicado por MITECO. Para la modalidad market-based hace falta un contrato de suministro con Garantía de Origen (GO) o un PPA; si no existen, el factor aplicable es el mix residual de la red española. MITECO acepta ambas modalidades en el expediente, pero hay que declarar cuál se usa y justificarla con la documentación del contrato eléctrico.

Scope 3

El Registro MITECO solo exige Scope 1 y Scope 2 para el sello «Calculo». El Scope 3 es voluntario para la inscripción. Para un hospital, las categorías más relevantes serían la categoría 1 (gases medicinales, equipos médicos fungibles, fármacos), la categoría 3 (actividades energéticas upstream), la categoría 5 (residuos sanitarios en gestores externos) y la categoría 7 (desplazamientos del personal). Incluir el Scope 3 de forma voluntaria refuerza el expediente si la entidad tiene obligaciones CSRD, pero no es condición necesaria para el sello básico.

Cómo preparar el expediente para el Registro MITECO

Define el límite organizativo

El primer paso es decidir qué enfoque de consolidación aplica: control operacional o control financiero. La mayoría de hospitales privados usan control operacional: entran en el perímetro las instalaciones donde el hospital decide cómo se gestiona la energía, aunque no sean de su propiedad. Para centros con múltiples edificios o varias sedes, el perímetro puede incluir todas o solo algunas; la decisión debe documentarse en la memoria del inventario con la lista de instalaciones incluidas y excluidas y la justificación en cada caso.

Un punto conflictivo habitual: la lavandería y la cocina subcontratadas. Si el contrato transfiere el control operacional al subcontratista —es decir, el hospital no paga la factura de energía de esas instalaciones—, esas emisiones quedan fuera del perímetro. Si el hospital paga la energía aunque el servicio lo gestione un tercero, las emisiones siguen dentro. Documentar el tipo de contrato es suficiente para que el verificador lo acepte.

Recopila los datos de actividad

Los datos que el verificador revisará con más detalle son las facturas de gas natural o el contrato de suministro con volúmenes mensuales; las facturas eléctricas de todos los contadores del perímetro; los albaranes de combustible para grupos electrógenos y flota; el registro de carga de refrigerantes emitido por la empresa de mantenimiento; y el justificante de compra de óxido nitroso al proveedor de gases medicinales.

Para el año base conviene tener estos datos con desglose mensual. Un año con datos incompletos —por ejemplo, porque se cerró temporalmente un pabellón— puede usarse como año base, pero hay que documentar la excepción y justificar que no afecta a la representatividad del inventario.

Aplica los factores de emisión oficiales

MITECO publica la tabla de factores de emisión del Registro de Huella de Carbono y la actualiza periódicamente. Es obligatorio usar los factores de la versión vigente en el momento de calcular el inventario; usar una versión anterior es uno de los motivos más frecuentes de observación del verificador. Para el sector sanitario, los factores más relevantes son el del gas natural (Scope 1) en kgCO₂eq/kWh, el del gasóil de calefacción y automoción (Scope 1), el del mix eléctrico nacional (Scope 2 location-based), el GWP de los refrigerantes HFC según el AR4 IPCC, y el GWP del óxido nitroso (265 según AR4 IPCC).

Contrata al verificador ENAC

Solo los verificadores acreditados por ENAC bajo la norma ISO 14064-3 pueden validar el inventario para el Registro MITECO. La lista de verificadores acreditados está disponible en la web de ENAC y se actualiza periódicamente; hay que comprobar que la acreditación esté vigente en el momento de la verificación. Para hospitales grandes conviene pedir presupuesto a dos o tres verificadores, ya que los plazos de disponibilidad y los honorarios varían significativamente. Una verificación apresurada aumenta el riesgo de observaciones que retrasen la inscripción.

Caso práctico: hospital privado de 250 camas

Un hospital privado de 250 camas en zona mediterránea, con las siguientes fuentes de emisión en el ejercicio:

  • Tres calderas de gas natural con consumo anual de 1.200 MWh.
  • Consumo eléctrico de 4.500 MWh anuales, sin contratos de Garantía de Origen.
  • Flota de ocho ambulancias con consumo de 35.000 litros de gasóil.
  • Doce equipos de climatización con refrigerante R-410A; registro de recarga anual de 20 kg.
  • Consumo de óxido nitroso en quirófanos: 500 kg en el ejercicio.

Con factores de emisión de referencia (verificar siempre la versión MITECO vigente al calcular):

  • Calderas gas natural: 1.200 MWh × 0,202 kgCO₂eq/kWh ≈ 242 tCO₂eq (Scope 1).
  • Electricidad: 4.500 MWh × factor mix nacional vigente → Scope 2 location-based.
  • Flota ambulancias: 35.000 L × factor gasóil automoción ≈ 93 tCO₂eq (Scope 1).
  • R-410A fugitivas: 20 kg × GWP 2.088 / 1.000 ≈ 42 tCO₂eq (Scope 1).
  • Óxido nitroso: 500 kg × GWP 265 / 1.000 ≈ 133 tCO₂eq (Scope 1).

La partida de N₂O resulta más significativa de lo esperado: con 133 tCO₂eq representa una fracción relevante del Scope 1 total —en este ejemplo, superior a las emisiones fugitivas de refrigerantes— y queda oculta si el inventario solo cubre combustibles y electricidad. El error de omitirla no afecta a la inscripción en el primer momento, pero el verificador lo detectará durante la auditoría del inventario.

Preguntas frecuentes

¿Las emisiones de la lavandería subcontratada entran en el inventario del hospital?

Depende del contrato. Si el hospital paga las facturas de energía de la instalación de lavandería —aunque la gestione un tercero—, esas emisiones van en el Scope 1 y Scope 2 del hospital. Si el subcontratista corre con los costes energéticos y tiene plena autonomía operativa, quedan fuera del perímetro. El verificador pedirá el contrato de servicio para confirmar cuál es el caso.

¿El N₂O de los quirófanos siempre hay que incluirlo?

Sí, si el hospital lo adquiere y lo usa en procedimientos médicos. El óxido nitroso es un gas de efecto invernadero recogido en el GHG Protocol y en los factores de MITECO. La cantidad comprada en el año, ajustada por las existencias de inicio y fin de año, es la actividad de partida. No incluirlo es uno de los errores más frecuentes en inventarios de hospitales que no han trabajado antes con el GHG Protocol.

¿Se puede inscribir el primer sello con solo un año de datos?

Sí. El Registro MITECO acepta inscripciones con un único año de inventario, que pasa a ser el año base. No es necesario presentar histórico. Lo que exige el verificador es que ese año esté completo (los doce meses) y que los datos estén documentados con facturas u otros justificantes primarios. Si hay meses sin datos disponibles, hay que justificar la estimación usada.

¿Cuánto tarda el proceso de inscripción?

La preparación del inventario y la verificación por ENAC suelen tomar entre cuatro y ocho semanas, dependiendo de la complejidad del centro y la disponibilidad del verificador. La tramitación ante MITECO una vez presentada la documentación completa puede extenderse varios meses. En total, desde que se empieza a recopilar datos hasta obtener el sello, conviene contar con un plazo de seis a nueve meses para no tener que ajustar compromisos con clientes o licitaciones.

¿Los grupos electrógenos de emergencia deben incluirse?

Sí. El gasóil consumido en los grupos electrógenos va en Scope 1 si el hospital es el propietario del equipo y controla su operación, aunque solo se use en simulacros y emergencias puntuales. En la práctica el consumo anual suele ser bajo, pero omitirlo es un error que el verificador señalará. El dato de partida es el registro de consumo de combustible del grupo, que el servicio de mantenimiento debería tener disponible.

¿Los hospitales públicos también pueden inscribirse?

Sí. El Registro de Huella de Carbono de MITECO está abierto a cualquier organización con personalidad jurídica, tanto privada como pública. Hospitales de gestión directa, entidades públicas empresariales, consorcios sanitarios e incluso centros de atención primaria dependientes de una consejería de salud pueden inscribirse con el mismo procedimiento que las clínicas privadas.

¿Qué pasa si el hospital cambia de modelo de subcontratación entre dos ejercicios?

Si el cambio afecta al perímetro del inventario —por ejemplo, se externaliza la cocina y los consumos de esa instalación dejan de estar controlados por el hospital—, hay que documentar el ajuste en la memoria y recalcular el año base con el perímetro nuevo. El GHG Protocol llama a esto «recálculo del año base» y MITECO lo acepta si está justificado. El verificador revisará que el cambio sea real y esté respaldado por los contratos correspondientes.

Próximo paso

Calcular la huella de carbono de un hospital o clínica es técnicamente abordable si se tienen claros los límites del inventario y las fuentes de Scope 1 no obvias, en especial el N₂O y los refrigerantes. El mayor obstáculo suele ser la dispersión de los datos: facturas en distintas unidades funcionales, contratos de mantenimiento que no incluyen el registro de refrigerantes o consumos de flota gestionados por un tercero sin desglose por vehículo. Organizar esa recopilación antes de contratar al verificador evita retrasos y observaciones evitables.

Emision Calcula automatiza la recopilación y el cálculo del inventario GHG para sectores con fuentes mixtas como el sanitario, genera la memoria con el formato que exigen los verificadores ENAC y mantiene actualizada la tabla de factores de emisión MITECO. Si el centro quiere además identificar las medidas de eficiencia que podrían reducir el Scope 1 de calderas y flota, Emision Reduce complementa el inventario con un análisis de palancas operativas.

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