Sistemas europeos de ahorro energético: diferencias entre el CAE español y los White Certificates
Por Equipo de Ingeniería Certex Innova
Los Certificados de Ahorro Energético españoles no son una creación aislada. En Francia, Italia y otros Estados miembros de la UE existen esquemas equivalentes —conocidos genéricamente como White Certificates o certificados de obligación de eficiencia energética— que comparten la lógica del CAE pero difieren en diseño de mercado, unidad de medida y grado de liquidez. Conocer estas diferencias es útil para empresas que operan en varios países, para evaluar el potencial de mejora del sistema español y para entender por qué el CAE es más rígido en la negociación que sus homólogos europeos.
El marco europeo: la EED como punto de partida común
La Directiva de Eficiencia Energética (EED), en su versión refundida publicada en 2023, obliga a cada Estado miembro de la UE a establecer un sistema de obligación de eficiencia energética —denominado EEOS, Energy Efficiency Obligation Scheme— o bien medidas de política alternativas que demuestren un ahorro equivalente en energía final.
El resultado es que no todos los países tienen un mercado de certificados negociables: la directiva fija el objetivo de ahorro, pero cada Estado elige el mecanismo. España optó por un modelo de certificados vinculados a proyectos concretos —los CAE—, mientras que Francia e Italia desarrollaron mercados secundarios donde los certificados se desvinculan del proyecto y se negocian libremente entre operadores.
Esta diferencia de diseño tiene consecuencias prácticas importantes: afecta a la liquidez del mercado, al precio de los certificados y a la facilidad con que los promotores independientes pueden monetizar sus actuaciones de eficiencia sin necesidad de cerrar un acuerdo previo con el obligado.
El CAE español: mercado bilateral sin cotización oficial
El sistema de Certificados de Ahorro Energético español funciona con una lógica de proyecto: antes de ejecutar una actuación de eficiencia, el promotor necesita identificar un sujeto obligado —una comercializadora o distribuidora de energía por encima de determinados umbrales— que financie la medida total o parcialmente a cambio de los CAEs resultantes.
No existe en España un mercado secundario oficial donde los certificados cambien de manos una vez emitidos. Cada CAE está vinculado a un expediente, a un organismo de verificación y a un sujeto obligado concreto. Este diseño simplifica la trazabilidad regulatoria, pero introduce una dificultad práctica relevante: si el promotor no encuentra un sujeto obligado dispuesto a financiar el proyecto, la actuación no puede acogerse al sistema CAE aunque técnicamente cumpla todos los requisitos.
Unidad de medida. El ahorro se calcula en kWh de energía final o en toneladas equivalentes de petróleo (TEP), usando las fichas estandarizadas del catálogo CAE o la metodología de medida y verificación. El ahorro expresado corresponde al primer año de la actuación o al período de vida útil recogido en la ficha correspondiente.
Precio. No existe una cotización oficial para los CAEs españoles. El valor lo negocian en privado el promotor y el sujeto obligado antes de iniciar la obra. Algunas plataformas y asociaciones sectoriales publican rangos orientativos, pero no hay mercado organizado con precio de referencia público.
El sistema francés CEE: el mercado de white certificates más maduro de Europa
Francia puso en marcha sus Certificats d'Économies d'Énergie (CEE) en 2006. Es el sistema de white certificates más desarrollado de la UE en términos de volumen y liquidez de mercado, con sucesivos períodos de obligación que han acumulado décadas de experiencia regulatoria.
La unidad: el kWh cumac
La diferencia conceptual más relevante respecto al CAE español es la unidad de medida: el kWh cumac (cumulé et actualisé, «acumulado y actualizado» en francés). En lugar de medir el ahorro del primer año de la actuación, el sistema francés descuenta el ahorro de toda la vida útil de la medida con una tasa de actualización y lo expresa en un único valor presente.
Esto hace comparables actuaciones de distinta duración: una mejora del aislamiento de un edificio que ahorra energía durante 20 años genera un volumen de kWh cumac muy superior al de una sustitución de luminarias con vida útil de 10 años, aunque el ahorro anual pueda ser similar. El efecto práctico es que los CEE incentivan las medidas estructurales y de ciclo largo frente a las soluciones de sustitución rápida.
Mercado secundario activo
Los sujetos obligados franceses pueden cumplir sus cuotas comprando CEE en el mercado a terceros que hayan generado ahorros sin relación contractual previa con ellos. Esto crea un mercado con precio público que permite a promotores independientes generar certificados y venderlos sin necesidad de cerrar el acuerdo con el obligado antes de iniciar la obra.
La consecuencia práctica es una mayor autonomía para el promotor: en España, sin sujeto obligado previo no hay CAE; en Francia, el promotor puede ejecutar la actuación, obtener los CEE y buscar comprador después, con mayor margen de negociación.
El sistema italiano TEE: pionero europeo con mercado organizado
Italia introdujo los Titoli di Efficienza Energetica (TEE), también denominados «certificati bianchi», en 2005, convirtiéndose en uno de los primeros países europeos en implementar un sistema de este tipo. La gestión técnica corre a cargo del GSE (Gestore dei Servizi Energetici).
Tipos de certificados y sectores
El sistema italiano clasifica los TEE en tres tipos según el vector energético ahorrado: tipo I para electricidad, tipo II para gas natural y calor, y tipo III para otras fuentes de energía primaria no renovable. Cada actuación genera TEE del tipo correspondiente al vector que ahorra, lo que facilita la trazabilidad sectorial del sistema.
Al igual que el sistema español, Italia mantiene un catálogo de fichas estandarizadas para las actuaciones más habituales. También admite proyectos a medida —denominados PPPM, proposte di progetto e programma di misura— para actuaciones que no encajan en ninguna ficha estándar, equivalente aproximado a la metodología de medida y verificación del CAE.
Mercado organizado con precio de referencia
Una diferencia estructural respecto al CAE español es que los TEE pueden negociarse en un mercado organizado gestionado por el operador italiano del mercado energético, lo que proporciona precio de referencia público y transparencia en las transacciones. Esta plataforma de negociación aleja al sistema italiano del modelo bilateral español y lo acerca más al funcionamiento del sistema francés, aunque con sus propias particularidades de catálogo y verificación.
Otros sistemas europeos de referencia
Bélgica cuenta con esquemas regionales de certificados de eficiencia con diferencias significativas entre Valonia, Flandes y Bruselas, reflejo de la organización federal del país. Polonia implementó un sistema de certificados blancos (Białe Certyfikaty) con una lógica de obligación sobre distribuidores que comparte estructura con los sistemas francés e italiano.
El Reino Unido operó el ECO (Energy Company Obligation) durante años, aunque con un diseño orientado principalmente a reducir la pobreza energética doméstica en viviendas, no a financiar eficiencia industrial o terciaria en sentido estricto.
La diversidad de diseños entre países no es casual: la EED permite a los Estados miembros elegir libremente la arquitectura del esquema, lo que ha producido sistemas con métricas, catálogos y mercados incompatibles entre sí y sin ningún mecanismo de reconocimiento mutuo de certificados.
Cuatro diferencias clave entre el CAE y los sistemas francés e italiano
Hay cuatro aspectos que cualquier empresa o consultor que trabaje en varios países debe tener claros al comparar el CAE con los sistemas europeos más maduros.
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1
Liquidez del mercado
Francia e Italia disponen de mercados con precio público donde los certificados se cotizan y negocian libremente. El CAE español es bilateral: el certificado no existe antes de que haya un sujeto obligado que financie la actuación. Esto hace más predecible el precio en España —se pacta antes de empezar—, pero más difícil la prospección para promotores de proyectos pequeños o sin relación preestablecida con los grandes obligados.
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2
Unidad de medida no intercambiable
El kWh cumac francés no es comparable con el kWh del CAE español ni con las unidades del sistema italiano, y en ningún caso son intercambiables. Un proyecto transfronterizo no puede trasladar ni consolidar certificados de un sistema a otro.
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3
Catálogos de fichas independientes
Los tres sistemas cuentan con fichas estandarizadas, pero las fórmulas, los coeficientes y la nomenclatura son completamente distintos. Una actuación que encaja en una ficha española puede no tener equivalente en el catálogo francés, y viceversa. Operar en ambos mercados implica dominar dos catálogos diferentes con lógicas de cálculo propias.
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4
Desacoplamiento entre financiación y generación de certificados
En el CAE español el sujeto obligado aporta financiación total o parcial a cambio de los certificados generados. En los modelos francés e italiano el promotor puede financiar la actuación por su cuenta, obtener los certificados y venderlos después en el mercado, desacoplando la generación del ahorro de la financiación por el obligado.
Implicaciones para empresas que operan en varios países
Si tu empresa ejecuta actuaciones de eficiencia en España y en Francia o Italia, necesitas dos procesos de gestión independientes: los expedientes, los verificadores, los catálogos de fichas y los compradores de certificados son completamente distintos en cada país. No existe reconocimiento cruzado ni posibilidad de unificar la gestión en una sola plataforma regulatoria.
Esto también afecta a la valoración económica de los proyectos. En Francia y en Italia el precio de mercado ofrece más transparencia gracias a las cotizaciones públicas, y el promotor mantiene mayor flexibilidad para buscar el mejor comprador. En España la negociación bilateral puede dar más o menos valor dependiendo del poder de negociación con el sujeto obligado y del momento del ciclo de obligación.
Para empresas que trabajan en España, la plataforma de gestión CAE de Emision centraliza la identificación de fichas aplicables, el cálculo del ahorro esperado y la conexión con sujetos obligados, reduciendo la fricción inherente al modelo bilateral español.
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo vender CAEs españoles a un sujeto obligado francés?
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No. Los CAEs solo son válidos dentro del sistema español y solo pueden transferirse a sujetos obligados reconocidos en España. No existe reconocimiento mutuo de certificados entre sistemas nacionales de la UE.
- ¿La Directiva de Eficiencia Energética obliga a crear un mercado secundario de white certificates?
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No. La EED obliga a cada Estado miembro a alcanzar objetivos de ahorro mediante un sistema de obligación o medidas alternativas equivalentes, pero no impone el formato de mercado secundario ni la unidad de medida. España ha optado por un modelo de proyecto bilateral sin mercado secundario oficial, lo que es perfectamente compatible con la directiva.
- ¿El precio del CAE español es público?
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No existe cotización oficial. El precio lo negocian en privado el promotor y el sujeto obligado antes de iniciar la actuación. Algunas plataformas y asociaciones publican rangos orientativos, pero no hay mercado organizado con precio de referencia comparable al sistema francés o italiano.
- ¿Las fichas CAE españolas son equivalentes a las fichas de los sistemas francés e italiano?
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Son conceptualmente similares —una forma de calcular el ahorro de una actuación estándar sin necesidad de medición continua—, pero las fórmulas, los coeficientes y la nomenclatura son completamente distintos. No son intercambiables ni comparables directamente.
- ¿Existe alguna iniciativa europea para armonizar los sistemas de white certificates?
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La Comisión Europea ha impulsado estudios comparativos sobre la efectividad de los distintos esquemas nacionales, pero hasta la fecha no hay un marco de armonización vinculante. La EED refundida de 2023 no establece reconocimiento mutuo entre sistemas nacionales ni exige unidades de medida comunes.
- ¿Los sistemas francés e italiano admiten proyectos de empresas extranjeras?
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En principio sí, siempre que la actuación se ejecute en el territorio del país correspondiente y cumpla los requisitos del sistema. En la práctica, la complejidad administrativa y la necesidad de dominar el catálogo local hacen casi imprescindible contar con un partner especializado en cada país.
- ¿Qué diferencia hay entre el sistema CAE y los sistemas europeos en materia de adicionalidad?
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El CAE español exige que el ahorro sea real, medible y adicional —es decir, que no se habría producido de todas formas sin la actuación—, verificado según la ficha o la metodología de medida y verificación. El sistema francés aplica un principio similar con sus propias fichas y criterios. En ambos casos el verificador revisa que la actuación no sustituye a una que ya era obligatoria por normativa.
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