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ESRS G1 gobernanza: políticas anti-corrupción y de lobby que hay que documentar

5 min de lectura

Por Equipo de Ingeniería Certex Innova

ESRS G1 es el estándar de gobernanza del Set 1 y, a diferencia de los estándares medioambientales o sociales, su contenido no es principalmente de métricas cuantitativas sino de políticas, procedimientos y prácticas de conducta empresarial. Es el estándar más operativo del Set 1 porque lo que exige es que existan y funcionen políticas concretas: anti-corrupción, anti-soborno, gestión de proveedores y transparencia en las relaciones con el entorno político y regulatorio.

Qué cubre exactamente ESRS G1

El estándar organiza sus requisitos en tres áreas principales: cultura empresarial y conducta ética, gestión de relaciones con proveedores, y prácticas de influencia política.

Cultura y conducta ética

Esta área cubre las políticas de prevención de la corrupción y el soborno, los mecanismos para que los empleados puedan denunciar conductas irregulares (canal de denuncia o whistleblowing), la formación en conducta ética, y los procedimientos para investigar y gestionar incidentes.

G1 no solo exige que exista una política anti-corrupción: exige que haya métricas sobre su aplicación. Cuántos empleados han recibido formación en ética, cuántos casos se han recibido en el canal de denuncia, cuántos han resultado en acciones disciplinarias o en comunicación a autoridades.

Gestión de relaciones con proveedores

G1 incluye también la gestión de la cadena de suministro desde la perspectiva de la conducta ética: condiciones de pago a proveedores, prácticas de contratación responsable, y cómo la empresa gestiona los riesgos de corrupción en su cadena de valor. El pago a tiempo a proveedores (deuda pendiente respecto a plazos acordados) es un datapoint específico de G1 que muchos equipos de sostenibilidad no esperan encontrar en este estándar.

Actividades de influencia política y lobby

G1 exige transparencia sobre la participación de la empresa en actividades de lobby: membresías en asociaciones sectoriales con actividad política, contribuciones a partidos políticos o candidatos, y descripción de las posiciones que la empresa defiende en procesos legislativos o regulatorios relevantes.

Esta área puede sorprender a empresas que no se perciben como actores políticos pero que pertenecen a patronales o asociaciones que hacen lobby activo en su nombre.

La materialidad de G1

A diferencia de otros estándares temáticos, la materialidad de G1 no se aplica al estándar en su conjunto sino que hay que evaluar cada área por separado. Es posible que la corrupción y el soborno no sean un riesgo material en un sector concreto, pero que la gestión de proveedores o el lobby sí lo sean.

En la práctica, la mayoría de empresas de cierto tamaño encuentran G1 al menos parcialmente material, especialmente en lo que se refiere a las políticas de conducta y el canal de denuncia, que son requisitos que la regulación europea (Directiva de protección de denunciantes) ya impone independientemente de la CSRD.

Qué documentación hay que preparar

  1. 1

    Audita las políticas existentes

    Revisa qué políticas tiene la empresa en materia de ética, anti-corrupción y relaciones con proveedores. Si no existen o están desactualizadas, es el momento de crearlas o actualizarlas.

  2. 2

    Verifica el canal de denuncia

    Comprueba que existe un mecanismo de denuncia que cumple los requisitos de la Directiva europea de denunciantes: confidencialidad, accesibilidad, plazos de respuesta definidos.

  3. 3

    Recoge las métricas de formación

    Cuántos empleados han recibido formación en ética y conducta en el último año, con qué frecuencia, y si la formación es obligatoria o voluntaria.

  4. 4

    Identifica las membresías en asociaciones con actividad de lobby

    Lista las asociaciones sectoriales a las que pertenece la empresa y documenta si realizan actividades de lobby y en qué posiciones.

  5. 5

    Recopila las métricas de pago a proveedores

    Identifica el porcentaje de facturas pagadas dentro del plazo acordado y el importe de deuda pendiente con proveedores en relación con los plazos contractuales.

Preguntas frecuentes

¿Si la empresa nunca ha tenido un caso de corrupción, hay que reportar algo en G1?

Sí. G1 no es solo sobre incidentes: es sobre la existencia de políticas y mecanismos preventivos. Debes documentar que la política existe, que los empleados la conocen y que el canal de denuncia está operativo, independientemente de si ha habido incidentes.

¿Las contribuciones a fundaciones o patrocinios culturales entran en G1?

G1 específicamente cubre contribuciones a partidos políticos y actividades de lobby. Los patrocinios culturales o donaciones a fundaciones sin actividad política no entran directamente en este datapoint, aunque pueden ser relevantes en políticas de acción social descritas en ESRS 2.

¿El canal de denuncia tiene que ser externo o puede ser interno?

La Directiva europea de denunciantes y ESRS G1 son compatibles con canales internos y externos. Lo importante es que el canal garantice confidencialidad, acceso fácil y respuesta en plazos razonables. El canal puede ser gestionado internamente o por un proveedor externo especializado.

¿Las pymes de primera cohorte tienen que reportar todo G1?

Las empresas deben hacer el análisis de materialidad para G1 y reportar los temas materiales. ESRS 1 no exime a ninguna cohorte de los estándares temáticos cuando el tema es material. Sin embargo, el nivel de detalle puede ser proporcional al tamaño y complejidad de la empresa.

¿La brecha de pago a proveedores es un datapoint nuevo en CSRD?

Para muchas empresas, sí. Los sistemas de contabilidad tienen el dato técnicamente, pero no siempre se exporta en el formato que necesita el datapoint de G1. Suele requerir una extracción personalizada del sistema ERP o contable.

Próximo paso

G1 empieza por revisar qué políticas de conducta existen en la empresa. Con reporta puedes mapear qué datapoints de G1 son aplicables a tu empresa y generar la lista de documentación necesaria antes de empezar a redactar el informe.

Fuentes oficiales

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