Scope 3 categoría 3 (actividades energéticas upstream): cómo calcular las emisiones que no entran en Scope 1 ni Scope 2
Por Equipo de Ingeniería Certex Innova
La categoría 3 del Scope 3 —«actividades de energía no incluidas en el Scope 1 o el Scope 2»— captura las emisiones que se producen aguas arriba para que la energía que consume tu empresa esté disponible. Cuando quemas gas natural en una caldera, las emisiones de la combustión van al Scope 1. Pero el gas llegó a tu instalación tras ser extraído de un yacimiento, procesado en una planta y transportado en gasoductos: esas emisiones previas son la categoría 3. Lo mismo aplica a la electricidad: el Scope 2 recoge las emisiones de la generación que llega al contador, pero la categoría 3 recoge las pérdidas en la red eléctrica y las emisiones upstream de la propia generación. El GHG Protocol la clasifica como categoría upstream y la incluye en el conjunto que cualquier inventario corporativo completo debe evaluar.
Qué cubre la categoría 3
La categoría 3 tiene tres componentes diferenciados que vale la pena entender por separado antes de calcular.
Extracción, producción y transporte de combustibles fósiles consumidos en Scope 1. El gasoil, el gas natural, el GLP o el carbón que compras y combustionas en tu actividad generan emisiones en el Scope 1 en el momento de la combustión. Pero antes de llegar a tu contador o a tu depósito, esos combustibles han pasado por una cadena de procesos con su propia huella: perforaciones, compresoras, plantas de procesado, buques metaneros, gasoductos o refinerías. La categoría 3 cubre esa huella de ciclo de vida previo a la combustión.
Extracción, producción y transporte de combustibles utilizados en la generación de electricidad que compras. La central eléctrica que abastece tu suministro también quema combustibles —o usa otras fuentes de energía primaria— para generar. La huella de esa generación en tu contador está en el Scope 2. Pero la categoría 3 añade las emisiones upstream de la propia central: los combustibles que quema para generar también tienen historia previa a la combustión.
Pérdidas en la red de transmisión y distribución eléctrica (T&D losses). La red no es perfecta. Entre la central y tu contador se pierde una fracción de la electricidad generada como calor en los cables y transformadores. Para que 100 kWh lleguen a tu instalación, las centrales tienen que generar más. Esa sobreproducción —y las emisiones que conlleva— es categoría 3.
Qué queda fuera
La categoría 3 no duplica el Scope 2. El Scope 2 contabiliza las emisiones de la electricidad que efectivamente llega al consumidor; la categoría 3 contabiliza las pérdidas de la red y las emisiones upstream de la generación. La frontera está en la central: lo que se genera para compensar pérdidas en red es categoría 3, lo que se genera y llega al contador del cliente es Scope 2.
Tampoco cubre el transporte de combustibles o materiales desde el proveedor hasta tus instalaciones —eso corresponde a la categoría 4 (transporte y distribución upstream)—. La categoría 3 se limita a las emisiones inherentes a la producción y extracción de la propia energía, no a su entrega logística.
Por qué muchos inventarios no reportan esta categoría
Hay dos razones que explican la omisión de la categoría 3 en inventarios verificados.
La primera es conceptual: varios equipos asumen que el Scope 1 «ya cubre lo de los combustibles» y el Scope 2 «ya cubre lo eléctrico». Sin reparar en que ambos cubren el punto de uso, no el ciclo de vida anterior. La categoría 3 es exactamente ese ciclo de vida previo que Scope 1 y Scope 2 dejan fuera por definición.
La segunda razón es de magnitud: en la mayoría de empresas de servicios o industria ligera, la categoría 3 representa una fracción pequeña del Scope 3 total. Para una empresa con Scope 1 reducido, la suma de los upstream energéticos puede quedar por debajo de otras categorías con mucho más peso, como la categoría 1 (bienes y servicios comprados) o la categoría 11 (uso del producto vendido). Esa magnitud relativa pequeña lleva a priorizarla baja.
El problema es que el GHG Protocol Corporate Standard no permite ignorarla sin justificación. El estándar obliga a evaluar todas las categorías del Scope 3 y a documentar de forma explícita cuáles se excluyen y por qué. Si el verificador ISO 14064-3 revisa el inventario, comprobará que la categoría 3 esté evaluada o que haya un argumento documentado de no materialidad. Dejarla sin mención es una observación casi segura. En el contexto de la CSRD y el estándar ESRS E1, el reporting de Scope 3 sigue el mismo principio: evaluación de todas las categorías relevantes con justificación explícita de las excluidas.
Cómo calcular la categoría 3
El GHG Protocol Scope 3 Standard define tres enfoques para calcular esta categoría.
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1
Método basado en combustible
Es el más utilizado y produce resultados adecuados para la mayoría de los inventarios. Toma el volumen o la energía de cada combustible consumido en Scope 1 y aplica factores de emisión upstream específicos por tipo de combustible. Para el componente eléctrico, el cálculo toma la electricidad consumida, estima las pérdidas en red asociadas a ese suministro y aplica el factor de emisión del mix eléctrico correspondiente. La lógica es la misma que para el Scope 1 y el Scope 2 location-based: dato de actividad multiplicado por factor de emisión.
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2
Método de proveedor específico
El proveedor de energía —distribuidora de gas, comercializadora eléctrica— facilita datos de emisiones upstream de la energía suministrada. Este enfoque es el más preciso y preferible cuando el proveedor lo ofrece, pero su adopción es aún limitada en España fuera de contratos industriales a gran escala.
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3
Método de dato promedio
Usa factores de emisión upstream de bases de datos sectoriales reconocidas —ecoinvent, ELCD, tablas de ciclo de vida del IPCC—. Es el método de último recurso cuando no hay factores específicos del combustible o del mix eléctrico local, y requiere documentar la fuente y la justificación del dato empleado.
Dónde encontrar los factores upstream
Para combustibles fósiles en España, las referencias más utilizadas son bases de datos de acceso público: las tablas del IPCC para factores de procesos de extracción por tipo de combustible y región, la base de datos ecoinvent (de pago, con licencia institucional habitual en consultorías de sostenibilidad) y las guías de DEFRA UK, que publican factores upstream desglosados por combustible y son ampliamente aceptadas en verificaciones internacionales.
Para las pérdidas en la red eléctrica española, Red Eléctrica de España publica anualmente los datos de pérdidas en transmisión y distribución. Ese porcentaje —habitualmente en torno al 9-12 % de la electricidad generada en el sistema— es el factor que convierte el consumo medido en el contador en energía primaria generada y permite cuantificar la sobreproducción asociada a tu suministro.
Si el inventario se verifica bajo ISO 14064-3, el verificador pedirá que cada factor upstream esté referenciado a una fuente concreta, con la versión o el año de publicación. No es suficiente indicar «ecoinvent» genéricamente: hay que citar el dataset específico utilizado.
Un ejemplo práctico
Una empresa fabricante de componentes electrónicos quiere incluir la categoría 3 en su inventario GHG. Su Scope 1 procede casi íntegramente de gas natural para climatización y su Scope 2 cubre el consumo eléctrico de los equipos de producción.
Para el cálculo de la parte de gas natural, toma el volumen anual de gas natural consumido —ya documentado en el Scope 1— y aplica un factor upstream de la base de datos DEFRA UK para gas natural procedente de red europea, que recoge las emisiones de extracción (metano fugitivo incluido), procesado y transporte hasta el punto de entrega. El resultado se suma al Scope 3 como categoría 3.
Para el componente eléctrico, toma el consumo medido en el Scope 2 location-based, estima las pérdidas en red aplicando el porcentaje publicado por Red Eléctrica de España para el año correspondiente, y calcula las emisiones asociadas a esa sobreproducción con el factor del mix eléctrico nacional.
El conjunto de la categoría 3 suele ser modesto en volumen —una fracción del Scope 1 más el Scope 2— pero su inclusión completa el inventario y elimina una observación recurrente en las verificaciones. Centralizar los consumos energéticos en Emision Calcula permite añadir los factores upstream de la categoría 3 sin duplicar el trabajo de recopilación de datos del Scope 1 y el Scope 2.
Preguntas frecuentes
- ¿La categoría 3 es obligatoria en el Registro MITECO?
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No. El Registro de Huella de Carbono de MITECO exige únicamente Scope 1 y Scope 2 para el sello «Calculo». El Scope 3 es voluntario. Si decides incluirlo en el expediente, el inventario debe documentar todas las categorías evaluadas y las razones de exclusión de las que no se reportan. La categoría 3 no tiene tratamiento diferente al resto del Scope 3 en este contexto.
- ¿La CSRD obliga a reportar la categoría 3?
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ESRS E1 exige reportar las emisiones de Scope 3, con evaluación de todas las categorías del GHG Protocol. Si la categoría 3 resulta material para tu empresa, debe incluirse en el informe de sostenibilidad con la misma trazabilidad que el resto. Si no resulta material, el informe debe documentar el proceso de evaluación y el fundamento de la exclusión. El auditor del informe de sostenibilidad revisará tanto las categorías incluidas como las excluidas y los criterios aplicados.
- ¿Cómo afectan las Garantías de Origen y los PPAs al cálculo de la categoría 3?
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Las Garantías de Origen y los contratos PPA aplican al método market-based del Scope 2 y pueden llevarlo a cero. Sin embargo, las pérdidas en red que forman parte de la categoría 3 se calculan habitualmente con referencia al mix location-based, ya que están vinculadas a la electricidad física que circula por la red, independientemente del instrumento contractual empleado para el Scope 2. El GHG Protocol Scope 2 Guidance desarrolla el tratamiento de este caso.
- ¿Qué ocurre si sustituyo el gas natural por biometano?
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El biometano tiene un factor upstream distinto al del gas natural fósil. El ciclo de vida del biometano incluye la captura de CO₂ biogénico durante el crecimiento de la biomasa, lo que puede resultar en un factor upstream más bajo o incluso negativo, dependiendo de la metodología y del origen de la biomasa. Si usas biometano certificado, solicita al proveedor los datos de emisiones del ciclo de vida o usa los factores publicados por tu base de datos de referencia para biomasa en España. Los factores del gas natural fósil no aplican al biometano.
- ¿El verificador ISO 14064-3 revisará la categoría 3 con la misma profundidad que el Scope 1 y el Scope 2?
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Depende del alcance acordado con el verificador. El Scope 3 se verifica con frecuencia con un nivel de aseguramiento limitado, lo que implica una revisión de consistencia metodológica y razonabilidad de los factores usados, no una confirmación documental de cada dato de actividad. Aun así, la categoría 3 debe estar documentada con la misma trazabilidad metodológica que el resto: fuente del factor, versión y coherencia con los datos de base del Scope 1 y el Scope 2.
- ¿Qué sucede si no encuentro factores upstream para el combustible que utilizo?
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El GHG Protocol permite usar factores de bases de datos reconocidas cuando no hay datos de proveedor específicos. Las tablas IPCC, ecoinvent o las guías de DEFRA UK son referencias habituales y aceptadas en verificaciones. Lo importante es documentar la fuente, la versión del factor y la justificación de su elección. El verificador aceptará un factor aproximado bien documentado; lo que señalará es la ausencia de evaluación o la falta de referencia a la fuente.
- ¿Las emisiones de la categoría 3 se suman al total del Scope 3 en el informe final?
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Sí. En el informe, las emisiones de la categoría 3 se incluyen como una línea más dentro del desglose de Scope 3 por categorías, y se suman al total. El GHG Protocol y los ESRS piden reportar el desglose por categoría junto con el agregado de Scope 3. Al diseñar el inventario conviene estructurar el Scope 3 desde el principio en una tabla por categorías para facilitar la presentación en el informe y la revisión por el auditor.
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