CSRD y Taxonomía Verde: cómo calcular y reportar los KPIs de elegibilidad y alineamiento
Por Equipo de Ingeniería Certex Innova
La CSRD exige publicar tres indicadores de Taxonomía Verde en el informe de sostenibilidad: qué proporción de la facturación, el capex y el opex corresponde a actividades elegibles y cuánto está realmente alineado. Son datos que el auditor verificará y que los inversores y entidades financiadoras revisarán con atención. El error más frecuente en el primer ejercicio es mezclar elegibilidad con alineamiento, lo que produce cifras que no superan la auditoría y obligan a rehacerlas con plazo encima.
Qué son los KPIs de Taxonomía y por qué la CSRD los exige
El Reglamento de Taxonomía de la UE (Reglamento 2020/852) establece un sistema de clasificación de las actividades económicas según su sostenibilidad medioambiental. Para que esa clasificación sea útil y comparable entre empresas, el reglamento creó tres indicadores financieros clave —los KPIs de Taxonomía— que las entidades obligadas deben calcular y publicar anualmente en su información de sostenibilidad.
Los tres KPIs son los siguientes.
KPI de facturación. Mide qué proporción de la cifra de negocios total proviene de actividades económicas que figuran en los actos delegados de la Taxonomía (elegibles) y, dentro de estas, cuáles cumplen los criterios técnicos de examen (alineadas).
KPI de capex. Refleja qué parte de las inversiones de la empresa en activos fijos, intangibles o planes de transición está vinculada a actividades taxonómicamente elegibles y alineadas. Es el indicador con mayor peso en los mercados de capitales porque muestra la dirección de la inversión futura de la empresa.
KPI de opex. Captura los gastos operativos directamente asociados al mantenimiento, reparación o desarrollo de actividades elegibles y alineadas. Es la partida más acotada de las tres y la que más subsanaciones genera en la primera auditoría porque sus fronteras son menos intuitivas.
La CSRD integra estos tres KPIs en el informe de sostenibilidad porque, sin ellos, el reporting quedaría desconectado de la dimensión financiera de la actividad. Los ESRS los vinculan con la estrategia climática descrita en ESRS E1 y con la información sobre estrategia y modelo de negocio del ESRS 2. El auditor de limited assurance revisará los KPIs de Taxonomía con el mismo rigor que cualquier otra cifra del informe: comprobará la metodología de clasificación, la evidencia documental del test de alineamiento y la conciliación de los numeradores con las cuentas anuales auditadas.
La obligación de publicar KPIs de Taxonomía no nace con la CSRD. Las grandes empresas que ya reportaban bajo el EINF (Declaración No Financiera) estaban obligadas a calcularlos y publicarlos antes de la entrada en vigor de la CSRD, siguiendo un esquema de fases que arrancó por los objetivos climáticos. Lo que cambia con la CSRD es la base de empresas obligadas, la exigencia de que los datos sean coherentes con el conjunto del informe de sostenibilidad, y la integración en el marco de aseguramiento.
Elegibilidad frente a alineamiento: la distinción que cambia la cifra
La confusión entre elegibilidad y alineamiento es el punto donde más errores se acumulan, y también donde el auditor realiza el escrutinio más minucioso.
Una actividad es taxonómicamente elegible cuando está descrita y codificada en los actos delegados de la Taxonomía. Para que una actividad sea elegible no es necesario que la empresa cumpla ningún criterio técnico: basta con que el Reglamento haya definido criterios para esa actividad. La elegibilidad es, por tanto, una condición necesaria pero no suficiente para ser alineado.
Una actividad es taxonómicamente alineada cuando, además de ser elegible, cumple los tres filtros del test de alineamiento: contribuye sustancialmente a al menos uno de los seis objetivos medioambientales de la Taxonomía, no perjudica significativamente a ninguno de los otros cinco (criterio DNSH, Do No Significant Harm), y respeta las garantías sociales mínimas que establecen los instrumentos de referencia internacionales.
En el informe deben aparecer dos cifras para cada KPI: la proporción elegible y la proporción alineada. La cifra de elegibilidad suele ser la más alta; la de alineamiento es la que los inversores utilizan para evaluar el perfil sostenible real de la empresa. En sectores como la generación de energía renovable o la construcción de edificios de alta eficiencia, la brecha entre las dos cifras puede ser pequeña. En sectores industriales con procesos mixtos —fabricación, logística, distribución—, la brecha puede ser considerable.
Publicar solo la cifra de elegibilidad sin distinguirla del alineamiento, o usar ambos términos indistintamente, es un incumplimiento que el auditor identificará como observación formal. En algunos contextos puede interpretarse además como una comunicación engañosa sobre el perfil de sostenibilidad de la empresa.
Cómo calcular los tres KPIs
Facturación
El numerador del KPI de facturación agrupa los ingresos generados por actividades clasificadas como alineadas (para el dato de alineamiento) o elegibles (para el dato de elegibilidad). El denominador es la cifra de negocios total del ejercicio según las cuentas anuales.
El proceso empieza por desagregar la facturación por línea de actividad o segmento operativo, e identificar qué líneas corresponden a actividades descritas en los actos delegados. Para cada línea elegible, hay que documentar el test de alineamiento completo. Solo las actividades que superan los tres filtros entran en el numerador del KPI de alineamiento.
El principal reto en este KPI es la granularidad contable: si la empresa no segmenta sus ingresos al nivel de actividad que exige la Taxonomía, tiene que crear un desglose adicional que concilie con las cuentas anuales. El auditor pedirá esa conciliación.
Capex
El numerador del capex de Taxonomía incluye tres tipos de inversiones.
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1
Activos directamente vinculados a actividades alineadas
Inversiones en activos fijos físicos y activos intangibles utilizados directamente en actividades que han superado el test de alineamiento.
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2
Activos de transición
Inversiones en activos vinculados a actividades que todavía no son elegibles pero formarán parte de actividades alineadas una vez concluyan los proyectos de transición, siempre que exista un plan documentado con un calendario concreto. El plan debe incluir hitos medibles y plazos razonables; un documento genérico de descarbonización sin compromisos específicos no es base suficiente.
-
3
Activos individuales menores
Inversiones en activos de menor entidad relacionados con el mantenimiento o la mejora de actividades ya alineadas.
El denominador es el capex total del ejercicio, excluyendo el fondo de comercio (goodwill) según las normas contables aplicables.
Opex
El opex de Taxonomía es la partida más acotada: no incluye todos los gastos operativos de la empresa, sino únicamente los directamente asociados a actividades elegibles o alineadas. En la práctica comprende el mantenimiento y reparación de activos en uso para actividades alineadas, arrendamientos operativos a corto plazo vinculados a esas actividades, y determinados gastos de investigación y desarrollo orientados al desarrollo de actividades de la Taxonomía.
Los salarios del personal —aunque trabajen en actividades alineadas— no entran en el numerador del opex de Taxonomía. Esta exclusión es fuente frecuente de errores en el primer cálculo, cuando el equipo de finanzas extrae datos de centros de coste sin filtrar el tipo de gasto.
Los tres filtros del alineamiento: contribución sustancial, DNSH y garantías mínimas
Para que una actividad compute en el numerador del KPI de alineamiento tiene que superar los tres filtros sin excepción. Un único filtro fallido descarta la actividad del alineamiento, aunque siga siendo elegible y computable en el numerador de elegibilidad.
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1
Contribución sustancial
Los actos delegados de la Taxonomía definen para cada actividad elegible criterios técnicos de examen concretos y cuantificables. Cumplirlos acredita que la actividad contribuye de forma sustancial a uno o más de los seis objetivos medioambientales del Reglamento: mitigación del cambio climático, adaptación al cambio climático, uso sostenible del agua y los recursos marinos, transición a una economía circular, prevención y control de la contaminación, y protección y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas.
-
2
DNSH
Aunque una actividad contribuya sustancialmente a uno de los seis objetivos, queda descartada del alineamiento si perjudica significativamente a alguno de los cinco restantes. Los actos delegados definen criterios de DNSH específicos para cada actividad. En sectores con procesos mixtos, este es el filtro que más clasificaciones descarta: una instalación de tratamiento de biogás puede superar el criterio de contribución sustancial en mitigación climática y fallar el DNSH de agua si los efluentes no cumplen los estándares de tratamiento establecidos en los criterios técnicos de examen.
-
3
Garantías mínimas sociales
La empresa debe demostrar que respeta las directrices de la OCDE para empresas multinacionales, los principios rectores de la ONU sobre empresas y derechos humanos, las convenciones fundamentales de la OIT y la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. En la práctica, este filtro se verifica mediante políticas documentadas de diligencia debida social y el cumplimiento de la normativa laboral vigente. No es necesario que la empresa haya obtenido ninguna certificación específica, pero sí que sus políticas internas estén formalizadas y sean accesibles al auditor.
Una empresa que declara actividades alineadas sin haber pasado formalmente por los tres filtros asume un riesgo de auditoría relevante. El expediente debe incluir evidencia documental de cada test: los criterios aplicados, la fuente de datos utilizada para verificarlos y la conclusión alcanzada.
Preguntas frecuentes
- ¿Las empresas no obligadas por la CSRD también tienen que calcular los KPIs de Taxonomía?
-
No directamente. Sin embargo, las empresas grandes con obligación CSRD necesitan datos de sus proveedores para clasificar sus propias actividades de cadena de valor. Una empresa mediana que no puede acreditar el test de alineamiento de sus actividades se convierte en un proveedor que complica el reporting de sus clientes grandes, con un impacto real en la relación comercial a medida que avanza el calendario de la CSRD.
- ¿Qué se publica si ninguna actividad de la empresa es taxonómicamente elegible?
-
La empresa debe publicar igualmente los tres KPIs con valor cero en elegibilidad y alineamiento, e incluir una explicación de por qué sus actividades no están recogidas en los actos delegados. No publicar los KPIs cuando se está obligado es un incumplimiento del informe de sostenibilidad; no existe ninguna exención por actividad no elegible.
- ¿Los KPIs de Taxonomía son auditados igual que el resto del informe CSRD?
-
Sí. El auditor de limited assurance revisa los KPIs de Taxonomía con el mismo nivel de exigencia que el resto de datapoints ESRS. El expediente debe incluir la clasificación por actividad, las evidencias del test de alineamiento para cada actividad clasificada como tal, y la conciliación de los numeradores de los tres KPIs con las partidas correspondientes de las cuentas anuales auditadas.
- ¿Cómo afecta una actualización de los actos delegados a los KPIs ya publicados?
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Los actos delegados de la Taxonomía se han actualizado en varias ocasiones desde que entraron en vigor. Cuando se modifican el listado de actividades o los criterios técnicos de examen, las empresas deben recalcular sus KPIs aplicando la versión vigente. El cambio debe documentarse en el informe como ajuste metodológico y se debe explicar el impacto sobre la comparabilidad respecto al ejercicio anterior, sin que eso implique necesariamente un recálculo retroactivo.
- ¿Puede el mismo activo computar en el capex de Taxonomía en varios ejercicios?
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Un activo que en el año de adquisición entra en el numerador del capex de Taxonomía no vuelve a computar en ejercicios posteriores por el mero hecho de seguir en uso. Sin embargo, las inversiones de mantenimiento significativas realizadas sobre ese activo en años posteriores pueden entrar en el KPI de opex de Taxonomía del ejercicio en que se realizan, siempre que el activo esté vinculado a actividades alineadas.
- ¿Cómo se clasifican las actividades habilitadoras frente a las directas?
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Los actos delegados distinguen actividades que contribuyen directamente a un objetivo medioambiental (como la generación de electricidad a partir de energía solar) de actividades habilitadoras que permiten a otras ser sostenibles (como la fabricación de paneles solares o de turbinas eólicas). Ambas pueden clasificarse como elegibles y, si superan el test, como alineadas. El acto delegado específico de cada actividad indica si es directa o habilitadora, lo que determina qué objetivo medioambiental se puede invocar para la contribución sustancial.
- ¿La Taxonomía Verde cubre también aspectos sociales o únicamente medioambientales?
-
El marco actual del Reglamento 2020/852 cubre exclusivamente los seis objetivos medioambientales. Existe trabajo en curso a nivel europeo para desarrollar una Taxonomía Social, pero a la fecha de este artículo no existe un acto delegado vinculante con criterios sociales. Los aspectos sociales de la empresa —trabajadores propios, cadena de valor, comunidades— se reportan bajo los estándares ESRS de la serie S.
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