Huella de carbono en el sector retail y grandes superficies: inventario GHG para cadenas de distribución
Por Equipo de Ingeniería Certex Innova
Cuando una cadena de distribución calcula su huella de carbono por primera vez, el resultado suele sorprender a sus directivos: el Scope 1 y el Scope 2 juntos representan habitualmente menos del 15 % de las emisiones totales. El resto está en la cadena de suministro, en los productos que se comercializan y en la logística que los mueve. Estructurar bien ese inventario —saber qué entra, con qué dato y qué exige el verificador— es el punto de partida para un expediente que avance sin observaciones.
Perfil de emisiones del sector retail: por qué el Scope 3 domina el inventario
Una cadena de distribución minorista —supermercados, grandes superficies, moda, bricolaje, electrónica de consumo— tiene un patrón de emisiones que la diferencia estructuralmente de una empresa industrial.
La electricidad es la fuente más grande dentro del perímetro de control directo: las tiendas consumen energía en iluminación, climatización y, en el caso de cadenas alimentarias, en refrigeración comercial. Los lineales de fríos son la mayor partida eléctrica de cualquier supermercado.
Los gases refrigerantes (HFCs) forman el Scope 1 más característico del retail alimentario. Una fuga en una instalación de refrigeración comercial puede representar varias decenas de toneladas de CO₂ equivalente al año, porque los HFCs tienen potenciales de calentamiento global muy elevados. El R-404A, ampliamente usado en instalaciones antiguas, tiene un GWP de 3.922 según los valores AR4 del IPCC que adopta la normativa europea de gases fluorados.
La flota de reparto propia —camiones y furgonetas— genera Scope 1 por el combustible consumido. Las cadenas que externalizan la logística desplazan esas emisiones al Scope 3: a la categoría 4 (transporte upstream hacia los almacenes) o a la categoría 9 (transporte downstream desde los centros de distribución a las tiendas).
Pero todo eso es una fracción del inventario real. Para una cadena de gran distribución alimentaria, la categoría 1 del Scope 3 —bienes y servicios comprados, es decir, todos los productos que se comercializan— habitualmente concentra entre el 60 % y el 85 % del total de emisiones. Para un retailer de moda o electrónica, el porcentaje varía, pero el origen upstream sigue siendo dominante.
Scope 1: fuentes habituales y cómo medirlas
Combustión fija y móvil. El gas natural de calderas en almacenes y tiendas con calefacción centralizada entra en Scope 1, igual que el gasoil o el gasóleo de la flota de reparto propia. Los datos de partida son las facturas de suministro y los registros de repostaje, que la mayoría de cadenas ya tienen centralizados en su ERP o en el sistema de gestión energética.
Emisiones fugitivas de refrigerantes. Es la partida que más errores genera en el primer inventario del sector. El cálculo no requiere medición directa de fugas: el GHG Protocol acepta el método de balance de carga, que consiste en calcular la diferencia entre el refrigerante adquirido, cargado o recuperado frente al destruido o retirado. Las cadenas que llevan registro de las recargas en sus tiendas tienen ya el dato de base.
Para documentar esta partida ante el verificador ENAC son necesarios:
- Registro de recargas por instalación y tipo de refrigerante.
- GWP del refrigerante, tomado de los valores AR4 del IPCC que adopta el Reglamento europeo de gases fluorados.
- Suma total en toneladas de CO₂ equivalente, por instalación y agregada.
Refrigerantes en transición. Muchas cadenas están migrando a refrigerantes de bajo GWP: CO₂ natural (R-744), propano (R-290) o HFOs de primera generación. Si hay distintos tipos de refrigerante por instalación, el cálculo se hace por tipo y se agrega al total. El registro histórico de cada tipo de refrigerante por tienda facilita la comparación interanual y la justificación de reducciones ante el auditor.
Scope 2: la electricidad de tiendas y almacenes
La electricidad es la fuente de emisiones más relevante dentro del control directo de la cadena, y el GHG Protocol obliga a reportarla con dos métodos distintos.
Location-based: se aplica el factor de emisión del mix eléctrico español, publicado anualmente por MITECO. Este factor varía cada año en función del mix de generación y conviene utilizar el correspondiente al año de inventario, no el de un ejercicio anterior.
Market-based: se aplica el factor de emisión asociado al contrato de suministro. Si la cadena dispone de contratos con Garantía de Origen 100 % renovable, el factor market-based puede llegar a cero. Si no tiene certificados de energía renovable, aplica el mix residual español, que suele ser más elevado que el mix nacional porque descuenta las energías ya certificadas.
Para el informe CSRD, ESRS E1 exige publicar ambos métodos. Para el Registro MITECO, puede elegirse uno de los dos, pero la elección debe quedar documentada y mantenerse de forma coherente en años sucesivos.
Las cadenas con muchas tiendas pueden usar los contadores por instalación o trabajar con el consumo agregado si el suministro está centralizado en un único contrato de energía. En ambos casos, el verificador exige que el dato sea trazable a una factura o a una lectura de contador real.
Scope 3: las categorías que mueven el inventario
En el sector retail, las categorías de Scope 3 que habitualmente resultan materiales son estas:
Categoría 1 — Bienes y servicios comprados. Para un supermercado, incluye las emisiones embebidas en todos los productos comercializados: carne, lácteos, frescos, conservas, droguería. Para un retailer de moda, incluye la fabricación de las prendas. El método más operativo para empezar es el spend-based: se aplica un factor de emisión por categoría de gasto usando bases de datos de referencia como Ecoinvent o los factores sectoriales disponibles. Tiene mayor incertidumbre, pero permite completar el primer inventario sin datos de proveedor. El nivel siguiente —el enfoque híbrido— combina el spend-based con datos reales de los proveedores estratégicos que concentran el mayor volumen de compra.
Categoría 4 — Transporte upstream. Las emisiones del transporte de mercancías desde los proveedores hasta los almacenes de la cadena. Si el proveedor entrega puesto en almacén, los datos de toneladas y kilómetros pueden estimarse por distancia media al origen o pedirse directamente al proveedor o al transportista que contrata.
Categoría 9 — Transporte downstream. Las emisiones del transporte desde los centros de distribución hasta las tiendas. Si la logística está externalizada, el operador 3PL puede facilitar las toneladas-kilómetro, a las que se aplican los factores de emisión por modo de transporte publicados por organismos como la EEA o MITECO.
Categoría 12 — Fin de vida del producto vendido. Para supermercados, incluye el tratamiento de los residuos de packaging de los productos comercializados. Para retailers de electrónica, incluye el tratamiento de los dispositivos al final de su vida útil. El cálculo usa la masa vendida por categoría y el mix de tratamiento de residuos del mercado de destino.
Categoría 13 — Activos arrendados downstream. Si la cadena es propietaria de inmuebles que arrienda a franquiciados o licenciatarios, las emisiones de esas operaciones entran en esta categoría.
Las categorías excluibles con argumento son aquellas que representan menos del 5 % del total estimado y cuya exclusión se justifica documentalmente. El verificador acepta exclusiones argumentadas; lo que no acepta es la ausencia de un análisis de materialidad cuantitativo que respalde la decisión.
Datos de partida: lo que ya existe en la organización
Una ventaja del sector retail frente a la industria es que la mayoría de los datos base para el Scope 1 y el Scope 2 ya están en sistemas existentes.
Facturas de energía. La mayoría de cadenas tienen los consumos energéticos centralizados en un ERP o a través de un gestor energético. Son la base del Scope 2 eléctrico y de la combustión fija del Scope 1.
Registros de recargas de refrigerante. Los contratos de mantenimiento de instalaciones de fríos incluyen el registro de intervenciones y recargas. Si no está centralizado, hay que solicitarlo a la empresa de mantenimiento con la relación de recargas por instalación, fecha y tipo de refrigerante.
Tickets de repostaje de flota. La flota propia normalmente usa tarjetas de combustible que generan informes mensuales de litros por vehículo y matrícula. Ese informe es el input directo del Scope 1 de flota.
Datos de compras y ventas. El sistema ERP o el sistema de gestión de compras tiene las unidades y el gasto por categoría y proveedor. Es el punto de partida del método spend-based para la categoría 1 del Scope 3.
Datos logísticos. El operador 3PL o el departamento de logística propio tiene los kilómetros y las toneladas transportadas por ruta. Pedirlos con suficiente antelación —idealmente al inicio del proceso de inventario— evita el cuello de botella más habitual en el Scope 3 de transporte.
Documentar el inventario para MITECO y para la auditoría CSRD
El Registro MITECO exige Scope 1 y Scope 2 verificados por un organismo acreditado ENAC. Para una cadena con varias tiendas y almacenes, el perímetro organizativo define qué instalaciones entran: en general se aplica el criterio de control operacional. Las tiendas donde el franquiciado gestiona el suministro energético quedan fuera del Scope 1 y el Scope 2 de la cadena, aunque pueden ser material en la categoría 13 del Scope 3.
Para el informe CSRD —obligatorio para las cadenas del tamaño y del calendario establecido—, el análisis de doble materialidad determina qué categorías del Scope 3 son materiales y deben reportarse. ESRS E1 exige reportar al menos las categorías significativas e incluir argumento documentado de las excluidas.
Documentación mínima que el verificador revisará:
- Metodología de cada fuente de emisión: norma de referencia, factor de emisión utilizado y año del factor.
- Fuentes de datos con trazabilidad a documento (factura, lectura de contador, informe del 3PL).
- Cálculo intermedio visible, no solo el resultado final.
- Argumento para cada categoría de Scope 3 excluida del inventario.
La secuencia más eficiente cuando el inventario se prepara desde cero es Scope 1 y Scope 2 primero —con datos propios— y Scope 3 en orden de materialidad estimada, empezando por las categorías cuyo dato ya existe en la organización. Llegar al verificador con el expediente completo evita rondas de subsanación que pueden demorar el sello varios meses.
Preguntas frecuentes
- ¿Los gases refrigerantes de las tiendas entran en Scope 1 si el local está en alquiler?
-
Sí, cuando la cadena gestiona y mantiene las instalaciones de refrigeración, las emisiones fugitivas son Scope 1 con independencia de la propiedad del inmueble. La distinción clave es quién controla la instalación y asume el coste de las recargas de refrigerante. Si es el propietario del local quien gestiona la instalación de fríos —algo poco habitual en retail—, las emisiones de esas instalaciones irían al Scope 3 categoría 8 (activos arrendados upstream).
- ¿El Registro MITECO exige incluir el Scope 3?
-
No. El sello «Calculo» de MITECO solo exige Scope 1 y Scope 2 verificados por un organismo acreditado ENAC. Incluir el Scope 3 es voluntario, aunque añade credibilidad al inventario y simplifica el reporting CSRD posterior. Si la cadena decide incorporar Scope 3 al expediente MITECO, ese Scope 3 debe verificarse con el mismo rigor que los demás alcances.
- ¿Qué categorías del Scope 3 suelen ser más grandes en una cadena de supermercados?
-
La categoría 1 (bienes y servicios comprados) domina habitualmente, seguida por la categoría 4 (transporte upstream) y la categoría 9 (transporte downstream). El orden puede variar según el mix de productos y si la logística es propia o externalizada. El análisis de materialidad cuantitativo —estimación rápida de cada categoría— es lo que determina dónde vale la pena invertir en datos más precisos.
- ¿Cómo tratar las tiendas donde el arrendador factura la energía directamente?
-
En ese caso, la cadena no controla el consumo energético de esas tiendas y las emisiones de electricidad y calefacción quedan fuera de su Scope 1 y Scope 2, porque el control operacional recae en el propietario. Si en cambio la cadena paga la factura de energía aunque el inmueble sea ajeno, las emisiones entran en Scope 1 y Scope 2. Esta distinción debe explicarse con claridad en la sección de límites organizativos del inventario, para que el verificador pueda validarla.
- ¿Los productos caducados o desechados afectan al inventario GHG?
-
Sí, de dos formas. Las emisiones embebidas en el producto caducado ya están recogidas en la categoría 1, porque el producto se compró aunque no llegara a venderse. El tratamiento del producto desechado —vertedero, digestión anaerobia, donación— genera emisiones adicionales en la categoría 5 (residuos en operaciones). Algunas cadenas cuantifican la reducción de merma como palanca de reducción del Scope 3, lo que es coherente con la metodología GHG Protocol y aporta evidencia para el plan de transición CSRD.
- ¿El canal ecommerce cambia el cálculo de transporte en el Scope 3?
-
Sí. El ecommerce con última milla propia o externalizada genera emisiones de transporte en la categoría 9, pero con una intensidad por unidad entregada habitualmente superior a la distribución a tienda, porque el reparto domiciliario tiene menor eficiencia de carga por kilómetro. Si el ecommerce representa una parte relevante del mix de ventas, conviene calcularlo como línea separada dentro de la categoría 9 para poder identificar la tendencia y fijar objetivos específicos.
- ¿Se puede reutilizar el inventario MITECO para el informe CSRD?
-
Con matices, sí. El inventario de Scope 1 y Scope 2 verificado para MITECO puede usarse como base del reporting ESRS E1. La diferencia está en que la CSRD exige también el Scope 3, los objetivos de reducción con metodología verificable, el plan de transición climática y los análisis de riesgo físico y de transición. El inventario MITECO es una pieza del informe CSRD, no el informe completo. El camino más eficiente es diseñar el inventario desde el inicio con ambos destinos en mente, de modo que el trabajo de verificación sirva para los dos.
Sigue leyendo
Huella de carbono en el sector farmacéutico: cómo inventariar las emisiones de laboratorios y distribuidores
10 min de lectura
HuellaHuella de carbono en empresas de logística y transporte: cómo inventariar las emisiones y acreditarlas ante MITECO
12 min de lectura
HuellaHuella de carbono en empresas de servicios: qué medir cuando no hay producción física
11 min de lectura