Huella de carbono en el sector bancario: por qué las emisiones financiadas dominan el inventario y cómo estructurarlo
Por Equipo de Ingeniería Certex Innova
Un banco mediano español con 300 sucursales tiene un Scope 1 y un Scope 2 que se pueden calcular en semanas con los datos de las facturas energéticas. El problema es que ese número —pongamos 15.000 toneladas de CO₂ equivalente— queda completamente eclipsado en cuanto se calcula la categoría 15 del Scope 3: las emisiones asociadas a los préstamos e inversiones de la cartera. Para bancos de tamaño medio, esa categoría puede superar el 90 % del inventario total y en entidades grandes supera el 99 %. Entender esta asimetría y cómo afecta a las decisiones de reporte —qué registrar en MITECO, qué declarar en la CSRD, qué comunicar a inversores— es el punto de partida de cualquier programa GHG en el sector financiero.
La asimetría estructural del inventario GHG en la banca
Los bancos tienen una huella operativa relativamente reducida en comparación con sectores industriales. Unas oficinas, una flota pequeña y unos centros de datos generan las mismas fuentes de emisión que cualquier empresa de servicios de tamaño equivalente, con la misma metodología de Scope 1 y Scope 2 del GHG Protocol.
Lo que distingue al sector financiero es que su actividad principal —prestar dinero y financiar empresas y proyectos— genera consecuencias climáticas que no quedan capturadas en Scope 1 ni en Scope 2. Esas consecuencias son las emisiones financiadas: la fracción de las emisiones de los prestatarios e inversiones que se atribuye al banco en función de su participación en la financiación total.
Esta asimetría determina toda la estrategia de gestión:
Las entidades que se inscriben solo en MITECO obtienen el sello "Calculo" con Scope 1 y Scope 2 documentados. Es el mínimo exigido y es suficiente para licitaciones públicas que piden acreditación básica de huella.
Las entidades sujetas a la CSRD deben reportar también las categorías materiales del Scope 3. Para casi todos los bancos, la categoría 15 (inversiones) resultará material en el análisis de doble materialidad, lo que convierte las emisiones financiadas en un capítulo obligatorio del informe de sostenibilidad.
Las entidades con compromisos voluntarios de descarbonización de cartera —Net Zero Banking Alliance o SBTi Financial— necesitan medir las emisiones financiadas como punto de partida y como métrica de seguimiento de los objetivos a 2030 y 2050. Un banco que solo mide sus oficinas no tiene información sobre lo que realmente mueve su impacto climático.
Scope 1 y Scope 2: las fuentes de las operaciones propias
El inventario operativo de una entidad bancaria incluye tres grupos principales de fuentes:
Combustión directa (Scope 1): calderas de gas en sedes y sucursales, grupos electrógenos diésel de respaldo en CPD y en sucursales con alta disponibilidad, y la flota de vehículos propios cuando existe. Para la mayoría de entidades, esta partida es reducida en magnitud pero exige documentar instalación por instalación, lo que implica sistematizar la recogida de datos con el servicio de mantenimiento.
Gases refrigerantes (Scope 1): los sistemas de climatización de sucursales y CPD utilizan HFC —R-410A, R-134a u otras mezclas— con GWP elevado. Las fugas operativas se calculan a partir de los kilogramos de refrigerante añadidos en cada intervención de mantenimiento. Este registro es el que con más frecuencia falta en el primer inventario bancario: si el mantenimiento está externalizado a varias empresas por zona geográfica, recopilar los albaranes de recarga requiere un proceso interno que conviene establecer antes de intentar el primer inventario.
Electricidad de sucursales, CPD y sedes (Scope 2): el consumo de la red de sucursales se obtiene de los contratos de suministro. Los centros de datos propios son la partida de mayor peso unitario dentro del Scope 2. Para el enfoque market-based, las Garantías de Origen o contratos PPA de renovable permiten reducir el factor de emisión aplicado.
Los detalles del expediente MITECO para estas fuentes —consolidación de cientos de puntos de suministro, tratamiento de cajeros automáticos externos, documentación del verificador ENAC— se tratan específicamente en Huella de carbono en el sector bancario para el Registro MITECO.
Las emisiones financiadas: por qué dominan y cómo se calculan
La categoría 15 del Scope 3 registra las emisiones atribuibles a los préstamos, bonos, capital y financiación de proyectos que el banco gestiona. Para una entidad con cartera diversificada, esta categoría suele representar entre el 90 % y el 99 % del inventario GHG total.
Metodología PCAF y factor de atribución
La metodología de referencia es el estándar PCAF (Partnership for Carbon Accounting Financials), diseñado específicamente para el sector financiero y alineado con el GHG Protocol Scope 3. El PCAF define un factor de atribución basado en esta lógica: el banco solo es responsable de la fracción de las emisiones del prestatario proporcional a su participación en la financiación total.
Para préstamos a empresas cotizadas, el factor de atribución es el saldo vivo del préstamo dividido entre el valor de empresa del prestatario (equity más deuda total). Para empresas no cotizadas, el denominador suele ser la deuda total o los ingresos del prestatario, según el tipo de activo. El PCAF define fórmulas por clase de activo: préstamos comerciales, hipotecas residenciales, financiación de proyectos, capital cotizado y no cotizado, y bonos corporativos.
Calidad del dato y cobertura de cartera
El PCAF define cinco niveles de calidad del dato (data quality score), desde datos de emisiones verificados del prestatario (nivel 1) hasta estimaciones sectoriales sin datos del prestatario (nivel 5). En la práctica, la mayoría de carteras de empresas medianas y pymes en España se calcula con niveles 3-5, aplicando intensidades sectoriales derivadas de bases de datos económico-ambientales.
La estrategia habitual es aplicar datos de alta calidad (niveles 1-2) a los sectores más intensivos en carbono de la cartera —construcción, transporte, industria pesada, agroalimentario— donde el impacto en las emisiones financiadas totales justifica el esfuerzo de recopilación directa. Para el resto, se aplican intensidades sectoriales.
La cobertura de cartera —porcentaje de activos financiados incluidos en el cálculo— es el otro parámetro crítico. El PCAF recomienda reportar no solo el volumen de emisiones sino la cobertura alcanzada. Una cobertura inferior al 70 % de la cartera reduce la credibilidad de los compromisos de descarbonización de cartera.
Cómo estructurar el reporte: MITECO, CSRD y compromisos voluntarios
La asimetría entre el inventario operativo y las emisiones financiadas lleva a muchas entidades a gestionar tres registros en paralelo con objetivos distintos.
El expediente MITECO documenta el Scope 1 y el Scope 2. Sirve para licitaciones públicas, cumplimiento de requisitos de clientes corporativos y como base del sello "Calculo". Se actualiza anualmente y puede crecer hacia el sello "Reduzco" conforme se implementan medidas de eficiencia energética y compras de electricidad renovable.
El inventario CSRD exige incluir las categorías materiales del Scope 3 para entidades obligadas en sus cohortes respectivas. Para bancos, la categoría 15 casi siempre es material. La diferencia respecto al expediente MITECO está en la cobertura de la cartera, el nivel de desagregación por clase de activo y la calidad documental que el auditor de sostenibilidad revisará.
Los compromisos de descarbonización de cartera —NZBA o SBTi Financial— requieren fijar objetivos de reducción de emisiones financiadas a 2030 y 2050. Para hacer su seguimiento, el inventario anual de la categoría 15 se convierte en el KPI de gestión más importante de la estrategia climática del banco.
Integrar los tres registros desde el inicio, con una fuente de datos compartida y una metodología coherente, reduce el coste de reporte y mejora la credibilidad del inventario ante los distintos interlocutores.
Preguntas frecuentes
- ¿Debo incluir las emisiones financiadas en el Registro MITECO?
-
No. El Registro MITECO solo exige Scope 1 y Scope 2 para el sello "Calculo". Las emisiones financiadas (Scope 3 categoría 15) son voluntarias en MITECO. Sin embargo, si la entidad está sujeta a la CSRD, deberá reportarlas en el informe de sostenibilidad si resultan materiales, que para casi todos los bancos lo serán.
- ¿Qué porcentaje de la cartera es suficiente para declarar las emisiones financiadas?
-
El PCAF no fija un mínimo legal, pero la práctica del sector converge en declarar al menos el 70 % de los activos financiados para que el dato sea creíble. Para el primer inventario, es mejor declarar una cobertura honesta del 50 % con metodología bien documentada que una cobertura del 95 % con datos de baja calidad sin documentar.
- ¿Las emisiones de los fondos de inversión que gestiona el banco entran en su inventario?
-
Depende del perímetro organizativo. Si los fondos están en entidades separadas (gestora independiente), el inventario del banco no incluye los activos de esos fondos. Si la gestora es parte del mismo grupo consolidado, las emisiones financiadas de los fondos sí entrarían, aunque la metodología puede diferir de la aplicada a los préstamos comerciales.
- ¿Cómo afecta la concesión de un nuevo préstamo al inventario de emisiones financiadas?
-
El inventario de un año refleja el saldo vivo de cada operación a 31 de diciembre. Un préstamo nuevo aumenta el inventario en la proporción del factor de atribución del prestatario. Un préstamo cancelado lo reduce. Los cambios en las emisiones del prestatario durante el año también afectan, aunque los datos suelen llegar con un año de retraso.
- ¿Puede un banco reducir su Scope 2 a cero comprando Garantías de Origen?
-
Puede reducir el Scope 2 market-based a cero si las Garantías de Origen son del mismo país y del mismo año de consumo. El Scope 2 location-based refleja el impacto del mix eléctrico nacional y no cambia con las Garantías de Origen. El GHG Protocol y MITECO permiten publicar ambos enfoques; el auditor CSRD esperará ver los dos valores con metodología claramente descrita.
- ¿Cómo se gestiona el desfase temporal en los datos del prestatario?
-
La mayoría de prestatarios entrega sus inventarios GHG con un retraso de doce a dieciocho meses. El PCAF admite usar datos del año anterior cuando los del año de reporte no están disponibles, siempre que se declare el año de referencia de cada dato. Este desfase es uno de los argumentos para establecer desde el inicio requerimientos contractuales de datos ESG a las empresas de mayor peso en la cartera.
- ¿Qué ocurre con las emisiones de los préstamos hipotecarios al parque inmobiliario?
-
Las hipotecas residenciales tienen su propia metodología PCAF: las emisiones del edificio se ponderan por la participación del banco en la deuda total del activo. Para bancos con carteras hipotecarias grandes, esta clase de activo puede ser una fracción relevante de las emisiones financiadas totales, y la eficiencia energética del parque financiado se convierte en una palanca de reducción de largo plazo.
Sigue leyendo
Huella de carbono en el sector textil: cómo inventariar las emisiones de diseño, fabricación y distribución
11 min de lectura
HuellaHuella de carbono en el sector retail y grandes superficies: inventario GHG para cadenas de distribución
12 min de lectura
HuellaHuella de carbono en el sector farmacéutico: cómo inventariar las emisiones de laboratorios y distribuidores
10 min de lectura